miércoles, marzo 24

MESA REDONDA DEL PCI Y FIPRESCI EN EL BAFICI

La asociación de cineastas y productores independientes Proyecto Cine Independiente (PCI) y la filial local de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (Fipresci) compartirán una mesa redonda en el marco de la duodécima edición del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (Bafici), que se realizará entre el 7 y el 18 de abril próximo.
En el encuentro, los críticos cinematográficos presentarán un libro sobre el cine argentino de la última década y entregarán los premios Fipresci a las mejores películas argentinas hechas entre 2000 y 2009.
La mesa contará con la presencia de los cineastas Benjamín Ávila, Andrés Di Tella y Juan Villegas, y los críticos Diego Batlle, Diego Brodersen y Diego Lerer, que debatirán entre ellos y con el público acerca de la actualidad del cine argentino.
La cita será el sábado 10 Abril, a las 17, en el Auditorio Espacio Bafici del shopping Abasto de Buenos Aires (Anchorena y avenida Corrientes).

viernes, marzo 5

REPUDIO A LA DETENCIÓN DEL CINEASTA IRANÍ JAFAR PANAHI

Los directores y productores argentinos que integramos el Proyecto de Cine Independiente (PCI) repudiamos la detención del cineasta iraní Jafar Panahi y de su colega Mohammad Rasoulof, quienes fueron arrestados junto a sus familias en Irán por motivos políticos.

Reconocido mundialmente por su talento y su compromiso social, el director de obras como “El círculo” y “Offside” -donde reflexiona críticamente acerca de las desigualdades y ofensas que las mujeres sufren a diario en Irán- fue detenido el lunes pasado por las autoridades del país persa por apoyar a líder opositor Mirhossein Mousavi.

El mes pasado, Panahi no pudo llegar a Berlín para participar en el 60 Festival Internacional de Cine, al cual estaba invitado, ya que el gobierno iraní le negó la autorización para salir del territorio.

Desde el PCI repudiamos la detención por motivos políticos de Panahi y otros artistas opositores al gobierno iraní y solicitamos su inmediata libertad, para que –más allá de las ideas y posiciones que defiendan- una vez más todas las voces sean escuchadas.

sábado, febrero 13

"SHOWROOM", DE FERNANDO MOLNAR, EN GUADALAJARA

El proyecto de largometraje de ficción "Showroom", producido por Magoya Films S.A, dirigido por Fernando Molnar, escrito por Sergio Bizzio y Lucia Puenzo, fue seleccionado para participar del VI Encuentro Iberoamericano de Coproducción Cinematográfica del 25 Festival de Cine de Guadalajara.

Por sexta edición consecutiva, el Encuentro Iberoamericano de Coproducción Cinematográfica, actividad paralela al Festival Internacional de Cine en Guadalajara (México) será una oportunidad de poner en contacto directo a proyectos cinematográficos en desarrollo de Iberoamérica, con profesionales de la industria audiovisual, fondos de financiamiento, productores, compradores y vendedores internacionales.

Este año, entre el 13 y el 15 del próximo marzo, participarán 30 proyectos (sobre 200 inscritos), de 14 países, en su mayoría latinoamericanos.

Como en la edición pasada, los proyectos que participen en el VI Encuentro Iberoamericano de Coproducción Cinematográfica, seleccionados por un comité que integraron Carlos Taibo, Víctor Ugalde y Leonardo Zimbrón, tendrán la oportunidad de concursar por el Premio Churubusco, que consiste en el otorgamiento de servicios de los Estudios Churubusco por un monto mínimo de $500,000 (quinientos mil pesos mexicanos) y hasta $1,500,000 (un millón quinientos mil pesos mexicanos), a discreción de la empresa premiadora.

Este monto de servicios se ofrecerá a los precios de lista de los Estudios Churubusco, tendrá una vigencia y, en la medida de la aportación de los Estudios, se fijará la participación de éstos como socio del proyecto ganador.

martes, febrero 9

PREMIAN EN LEIPZIG TRES FILMES DEL PCI

"La invención de la carne", del cordobés Santiago Loza, obtuvo la primera mención del Jurado de la 4ta. Muestra de Cine Argentino en Leipzig.

El palmarés del encuentro lo completaron "Caño dorado", de Eduardo Pinto, y "Aguas verdes", de Mariano de Rosa, mientras que el premio del público recayó en "La Tigra, Chaco", de Federico Godfrid y Juan Sasiaín.

La muestra concluyó con la exhibición de "Mentiras piadosas", que fue acompañada por su director, Diego Sabanés, y cuenta con el apoyo de la ciudad de Leipzig y el Estado de Sajonia, a través de su Fundación pro cultura.

También cuenta con el apoyo de la Embajada Argentina en Berlín, la Universidad de Leipzig, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la Argentina, el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales de Argentina (Incaa) y el auspicio del World Cinema Fund (WCF) de la Berlinale.

A FAVOR DEL CINE INDEPENDIENTE ARGENTINO

Por Juan Villegas


El señor Sirven, desde su habitual columna de los domingos en el diario La Nación, (se puede leer aquí) vuelve a agredir a al cine independiente argentino de bajo presupuesto. Esta respuesta no debería hacer falta, ya que muchas de las propias películas que él desprecia no hacen otra cosa que demostrar la vitalidad y la proyección de ese cine, calificado por Sirven como “los bodrios más notables que se hayan visto por estas tierras” o “películas de principiantes o de elitistas pretenciosos”.

Obviamente, se ocupa de no dar ejemplos y plantear su hipótesis reduciendo a todas esas películas en una generalidad falsa y tramposa, oponiendo el éxito circunstancial de El secreto de sus ojos, como ejemplo a seguir. Al no particularizar, está poniendo en esa bolsa a las películas de Lucrecia Martel, Lisandro Alonso, Gustavo Fontán, Anahí Berneri, Julia Solomonoff, Ezequiel Acuña, Celina Murga, Martín Rejtman, Pablo Fendrik y tantos otras, muchas de ellas óperas primas, que pueblan las programaciones de los más importantes festivales de cine del mundo.

Sirvén podrá decir que lo que yo nombro son excepciones, con las cuales él estaría de acuerdo en muchos casos. El problema es que, al no particularizar, no se sabe de qué ni de quién está hablando. Por otra parte, los argumentos de Srivén no son estéticos, sino de otro orden ¿Cómo deberíamos calificar una frase como esta: “tanta peliculita gris, chata, sin argumento, sin elenco, sin dirección”? Para Sirvén, la prueba de la falta de calidad de una película estaría dada por la cantidad escasa de espectadores ¿Merece una refutación este concepto? Creo que la historia del cine responde por sí sola.

Por otra parte, no entiendo por qué, en una nota que supuestamente analiza el estado de situación del cine argentino y propone un modelo estético y productivo a seguir, se ataca a los directores y productores que no lograron alcanzar las 10.000 entradas vendidas con sus películas. Pensemos un poco. Si alguien no llega a esa cifra, puede ser por dos razones: porque no quiso o porque no pudo. Si no quiso, es porque decidió resignar una ganancia económica o resguardar la exhibición sólo a un tipo de público ¿Cuál es el problema? El que pierde plata es él, por propia voluntad, o porque los números le cerraban sin la necesidad de superar esa cantidad de espectadores, posiblemente porque la película sea de bajo presupuesto y el lanzamiento reducido. O tal vez porque ha conseguido ser financiada por otos medios: fondos de ayuda internacionales, premios en festivales, distribución internacional, ventas a TV. Si no pudo, es porque el público no respondió como pensaba. Se sabe que el negocio del cine tiene siempre esa variable. Ahora, encima que alguien pierde plata, ¿es necesario atacarlo? Pensado esto, es fácil darse cuenta de que el verdadero objetivo de la nota de Sirvén, amparándose en el éxito y la candidatura de El secreto de sus ojos al Oscar, es tomar posición en relación a la política cinematográfica que debe adoptar el INCAA. Vayamos entonces a eso, porque hay varias cosas para decir.

Por un lado, Sirvén esconde parte de la verdad. En ningún momento dice, por ejemplo, que la película de Campanella se lleva del INCAA más que ninguna otra producción argentina. Esto es importante, porque en el tono de algunas de sus afirmaciones se adivina un deseo de escandalizar al lector por el uso de dineros públicos, como cuando dice, refiriéndose a las películas más experimentales: “total ya tienen sus gastos cubiertos y viven del torrente de billetes que expele el INCAA, cuyo presupuesto asciende a 250 millones de pesos.” Sospecho que muchos lectores de La Nación no saben que los productores de El secreto de tus ojos, que posee un aparato de comercialización y opciones de financiación notables, cobran 3.500.000 pesos de subsidio del INCAA. Me apuro a decir que esto no es una denuncia, ya que lo hacen dentro del marco de la ley vigente, por lo que cada peso cobrado no merece reproche. Lo que sí discuto es el uso que Srivén hace del éxito de El secreto de sus ojos para festejar la poco feliz medida del INCAA de impedir la presentación por Segunda Vía de proyectos de directores debutantes. Sería demasiado engorroso detenernos acá en cuestiones técnicas, para entrar en una discusión a fondo sobre cuál debería ser la política de fomento del Instituto. Solo quiero decir que este impedimento me parece un paso atrás, luego de otras medidas muy interesantes, como la regularidad en las convocatorias de concursos de largometrajes y cortometrajes, así como la creación de una vía de fomento para largometrajes digitales. Es cierto que ahora, al crearse esta limitación para las primeras películas, se amplió la cantidad de premios para el concurso de óperas primas. Sin embargo, creo que el daño para productores que apuestan por óperas primas (para presentar en Primera Vía hay que tener cinco películas producidas o tres en los últimos cuatro años) y para los propios óperaprimistas puede llegar a ser muy alto.

Por otra parte, esta medida deja en evidencia una discriminación no conveniente entre productores con muchas películas y los que recién empiezan. Hubiera sido bueno, al menos, que se permita “preclasificar” en Segunda Vía a los directores de primeras películas pero sin la posibilidad de optar por el pedido de crédito. De esta forma, se estaría alentando a que se presenten a los concursos (donde pueden tener la plata disponible para el rodaje, en vez de tener que esperar al estreno comercial para empezar a recaudar subsidios). Lo que me resulta inadmisible es negarle la posibilidad de acceder a una preclasificación “de interés” a un productor con poca experiencia con un director nuevo, aún cuando este quiera optar por financiar su película por su cuenta, por ejemplo. Y pregunto: ¿por qué, entonces, los productores habilitados para Primera Vía sí pueden presentar óperas primas? Las respuestas posibles son dos. 1. Los proyectos que ellos presentarían no ganarían los concursos, porque son óperas primas de carácter más industrial. 2. Quieren guardarse para ellos el beneficio de descubrir nuevos talentos. Ambas me parecen insostenibles.

Creo, sin embargo, que las intenciones de las autoridades del INCAA no son, como pretende hacernos creer Sirvén, eliminar el cine de autor independiente de bajo presupuesto. Creo, solamente, que se trata de una medida tomada con la intención de controlar el flujo de proyectos, para hacer más viable la producción de aquellas películas que sí logran obtener el apoyo del organismo. Digo con esto que creo que, aún cuando me parece que se equivocó el camino, estas nuevas resoluciones tendrían un fin noble. El tiempo, tal vez, dirá qué resultados trae. Más allá de que me resultaba importante detenerme en este punto, el motivo de este texto es señalar las limitaciones y equívocos del artículo de Sirvén. Resulta triste que un espacio de un diario tan importante, que debería servir para la reflexión sobre tendencias en el cine argentino o para una sincera discusión estética, sea usado para fogonear un concepto populista de la política de fomento, insultando irresponsablemente a directores de cine de varias generaciones, que intentan (y lo logran en muchos casos) hacer un cine personal, original, moderno, creativo y arriesgado; y poniendo injustificadamente en el lugar de la sospecha a productores independientes que arriesgan su prestigio y su capital, apostando todos los días con su trabajo y su conocimiento al desarrollo de una cinematografía libre y pujante, la aparición de nuevos directores y la tan necesaria diversidad cultural.

martes, enero 26

FILMS DEL PCI ASPIRAN A PREMIOS FIPRESCI Y CÓNDOR DE PLATA


La filial argentina de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (Fipresci) nominó a los filmes “Una semana solos”, de Celina Murga, y “El último verano de la Boyita”, de Julia Solomonoff, ambas miembros del Proyecto Cine Independiente (PCI), para sus premios a las mejores películas argentinas estrenadas en la Argentina en 2009.

A su vez, la Asociación de los Cronistas Cinematográficos de la Argentina nominó en varios rubros a seis filmes del PCI para la 58va. edición de los Premios Cóndor de Plata a la mejor producción argentina de 2009, que serán entregados en mayo próximo.

Los nominados son:

“Una semana solos”, de Celina Murga: Mejor película y Mejor director.

“El niño pez”, de Lucía Puenzo: Revelación Femenina (Emme), Mejor guión adaptado y Mejor música original,

“Toda la gente sola”, de Santiago Giralt: Mejor actriz de reparto (Mónica Villa), Mejor actor de reparto (Alejandro Urdapilleta), Mejor opera prima y Mejor guión original,

“El último verano de la boyita”, de Julia Solomonoff: Mejor actriz de reparto (Mirella Pascual), Revelación Femenina (Guadalupe Alonso) y Revelación Masculina (Nicolás Treise).

“Mundo Alas”, de León Gieco, Fernando Molnar y Sebastián Schindel: Mejor documental.

miércoles, diciembre 16

"MUNDO ALAS" GANA EL PREMIO SUR AL MEJOR DOCUMENTAL


La película "Mundo Alas", de León Gieco, Sebastián Schindel y Fernando Molnar, obtuvo anoche el Premio Sur de la Academia de Cine Argentina al Mejor Documental de 2009.

Este galardón se suma a una larga lista de premios obtenidos durante el año por la primera película dirigida por Gieco, entre ellos el Premio del Público Docupolis de Barcelona, el Premio al Mejor Documental del Festival de Pamplona, el Premio del Público del E-Doc de Ecuador, el Premio al Mejor Documental del Festival de Toronto y el Premio Clarín al Mejor Documental argentino.

Producida por Magoya Films, "Mundo Alas" es mucho más que una película, ya que se ha convertido en un evento itinerante donde el cine, la música, la danza, la pintura y otras artes se mezclan en pos de la difusión de la voluntad de un grupo de personas con distintas capacidades que muestran su visión del mundo a través de todas las provincias argentinas.

lunes, diciembre 14

PREMIAN EN LA HABANA TRES PROYECTOS DEL PCI


El proyecto "Infancia clandestina", de Benjamín Ávila, fue galardonado el sábado en el 31ro. Festival del Cine Latinoamericano de La Habana con el Premio Coral al Mejor Guión Inédito del certamen, mientras que la película "Ocio", dirigida por Alejandro Lingenti y Juan Villegas, obtuvo el Premio de Postproducción del certamen cubano.
En tanto, en el mismo festival, la película "El último verano de la Boyita", de Julia Solomonoff, ganó una mención del Premio Signis y el Premio Caminos 2009.
En el Festival de La Habana también compitieron -en la sección de óperas primas- "Aguas Verdes", de Mariano De Rosa, y "Mentiras piadosas", de Diego Sabanés.

jueves, diciembre 10

"AGUAS VERDES" COMPITE EN LA HABANA

La película "Aguas Verdes", de Mariano De Rosa, será estrenada el 10 de diciembre en el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, Cuba, en la competencia de Primeras Películas.
Este largometraje rodado en La Plata y en el Partido de la Costa ha sido seleccionado ya por cerca de 20 festivales y muestras en su primer año de difusión, luego de su participacion en febrero de 2009 en el Forum de La Berlinale.
Mariano De Rosa presentará en persona sus proyecciones en La Habana durante el evento.

Sinopsis:
Juan, junto a su mujer y a sus dos hijos, parte en automóvil de veraneo rumbo a Aguas Verdes, un balneario familiar de la provincia de Buenos Aires. La primera parada es en una estación de servicio. Allí, Laura, la hija adolescente, conversa con un hombre desconocido que viaja en moto. Este encuentro inquieta a Juan. El resto de la familia se ríe de sus miedos. La familia, una vez situada en Aguas Verdes, parece disfrutar de la nueva rutina de descanso y playa: pasan horas tirados en la arena, se bañan en el mar, los hijos van a los videojuegos del centro mientras la pareja recupera momentos de intimidad. Una tarde, Roberto, el viajero a quien Laura conoció en la estación de servicio, reaparece. Se acerca a Laura y con mucho encanto se relaciona con el grupo familiar y con los nuevos amigos que éstos han hecho. Todos se ven atraídos por él excepto Juan, quien se irrita ante su sola presencia. Día a día, Roberto, con su excentricidad y natural seducción, avanza en su conquista y es aceptado por la familia, mientras Juan se siente desplazado. Juan insiste en señalar que Roberto no un tipo confiable. Lo que para todos es diversión y juego, Juan lo vive como una traición. Siente extraños a los suyos y va construyendo un escenario de sospechas y paranoia. De manera silenciosa y subterránea, Juan establece una lucha de poder en la que su enemigo es Roberto, pero que va más allá de este. Ha perdido la confianza en quienes hasta ahora eran sus seres más cercanos: su propia familia. Eliminando a quien ve como su enemigo, intentará recuperar el equilibrio perdido.

Más información en: http://www.nitido.jimdo.com/

jueves, octubre 22


"Mujer Conejo", que será la tercera película escrita y dirigida por Verónica Chen, fue seleccionada para el Foro de Coproducción del Festival de Cine de Huelva (España), a realizarse entre el 18 y el 21 de noviembre próximo.

La película es una coproducción con España entre Bambú Cine (Argentina) y Luis Angel Ramírez (IMVAL Madrid) y entrará en producción en marzo de 2010.

sábado, octubre 10

AGUAS VERDES EN CHICAGO, CALCUTA Y SAN PABLO

La película "Aguas Verdes", dirigida por Mariano De Rosa, que fue estrenada en el Forum del Festival de Berlin 2009, participará este mes en el Chicago International Film Festival, donde se verá en la sección World Cinema.
Mariano De Rosa será parte además del Panel Nuevas Voces de las Américas, dedicado al intercambio de experiencias de Productores y Directores Cinematográficos Latinoamericanos
"Aguas Verdes" viajará en noviembre al Calcuta International Film Festival, donde será exhibida en la sección Panorama, y luego competirá en el Sao Pablo International Film Festival, en el concurso de Primeras Películas.

Web Aguas Verdes: http://www.nitido.jimdo.%20com/

Rodada en La Plata y en el Partido de La Costa, Aguas Verdes (Argentina , 89´, 35 mm, 2009) es una coproducción entre Mariano De Rosa, Ruda Cine y Rizoma Films y fue realizada con el apoyo del INCAA (Proyecto ganador del Concurso Primeras y Segundas películas 2004) y de la Universidad del Cine.
Fue realizada con el Apoyo del Instituto Cultural de La Provincia de Buenos Aires y declarada de Interes Provincial.
Cuenta con la participación de Alejandro Fiore, Milagros Gallo, Diego Cremonesi y Julieta Mora, entre otros, y ha sido rodada en la Ciudad de La Plata y en el balneario de Aguas Verdes.

martes, agosto 25



REUNION DE FAMILIA: LOS PIÑEYRO

Ahora que el diálogo está de moda cambiamos el debate por las charlas de café. Desde Septiembre “Los Debates del Cine Argentino” se transforman en “El Café Cinematográfico” y mudan su sede al elegante café / tienda de video “Miles”, de Palermo.

Para comenzar el Centro Cultural Rojas y el PCI invitaron a tres hombres de cine que comparten el apellido y el oficio, Marcelo Piñeyro (“Tango Feroz”, "Plata Quemada", “Las Viudas de los Jueves”), Enrique Piñeyro (“Whisky Romeo Zulu”, “Fuerza Aérea Sociedad Anónima”), y Matías Piñeyro (“El Hombre Robado”, “Todos Mienten”) a tratar de descubrir si hay alguna otra cosa que los une más alla del nombre (debemos confesar que buscamos algua excusa para invitar a Ricardo Piñeyro para que traiga a alguna de sus modelos, pero no la encontramos) .

El Viernes 25 de Septiembre a las 18:30 hs en Miles Cine, Gurruchaga 1580.

jueves, agosto 20

"LLUVIA", DE PAULA HERNÁNDEZ, PREMIADA EN KIEV Y GRAMADO


La película "Lluvia", dirigida por Paula Hernández y protagonizada por Valeria Bertucelli y Ernesto Alterio, obtuvo esta semana varios de los premios principales -entre ellos el de mejor director y el del público- en los festivales de cine de Kiev, en Ucrania, y Gramado, en Brasil.

El segundo largometraje de la directora de "Herencia" obtuvo el premio del Público y el premio a la Mejor Fotografía (Guillermo Nieto) en el 37mo. Festival de Cine de Gramado, que se realizó en esa ciudad del sur brasileño.

En tanto, en el Festival de Cine de Kiev, Hernández recibió el premió a la Mejor Dirección.
Hernández propone en "Lluvia" el encuentro íntimo, fugaz y transformador, en una Buenos Aires lluviosa, de dos personas golpeadas por la soledad y la ausencia afectiva.

La película transcurre durante tres días en una Buenos Aires lluviosa, donde Alma (Bertucelli) y Roberto (Alterio) se cruzan inesperadamente en medio de un embotellamiento de tránsito.

Alma se acaba de separar del hombre con el que compartió diez años de noviazgo y deambula por la calle en su auto, al que convirtió en un hogar temporal.

Roberto, en tanto, llegó al país desde España tras casi 30 años de ausencia, a raíz de la muerte de su padre, que le dejó un departamento y muchos recuerdos difíciles de digerir.

miércoles, agosto 19

Acerca de la conformación del Consejo Asesor

El Consejo Asesor es de algún modo, aunque no exactamente, el Poder Legislativo, la cámara de representantes que tiene el INCAA como instrumento para consensuar políticas entre los diversos sectores de la actividad de cine de Argentina. Así es como quienes redactaron la Ley de Cine imaginaron que podía llevarse adelante una política que no fuera potestad sólo de quien ejerciera el cargo de presidente o director del organismo, sino que estuviera contenida en una suerte de colegio formado por representantes del sector de directores, productores, actores, técnicos y de las Provincias de todo el país.

Hoy, a quince años de su promulgación, resultan muy discutibles las tergiversaciones a la ley, de la que se ha abusado a la hora de conformar comités y jurados, llenándolos de gente legitimada no por su capacidad o trayectoria sino por su pertenencia a tal o cual asociación. Esto hizo que, a lo largo de los años, la decisión que recae sobre cuáles proyectos elegir y cuáles no, estuviera en manos de muchos personajes impresentables de los tantos que pueblan la comunidad cinematográfica local. Del mismo modo, la proliferación de asociaciones relativas al cine inscriptas en la Inspección General de Justicia sólo para sacar provecho de este sentido corporativista de la ley resulta ridícula y escandalosa.

Pero más allá de todo esto, es importante aclarar que la existencia de un Consejo Asesor resulta inobjetable y nos recuerda o debería recordarnos que los cargos, y más aún los ejecutivos, no son propiedad de quienes los ocupan.

Desafortunadamente las consecutivas gestiones al frente del INCAA nos han demostrado todo lo contrario. Quienes ocuparon la silla máxima de Lima 319 desde la promulgación de la Ley de Cine en 1994, salvo alguna que otra excepción, han actuado sin el menor control en sus decisiones tanto políticas como financieras y todos se han creído dueños de la política cinematográfica local, tentados casi siempre por el criterio autoritario en el ejercicio del poder, ya sea bajo la forma del corporativismo, ya sea bajo la del amiguismo. Fueron escasos los momentos en los que los sucesivos directores del Incaa tuvieron la honestidad de acatar la ley en su plenitud, en donde por ejemplo demostraran hacer lo imposible por convocar al Consejo Asesor. Las razones pueden ser múltiples; la que se evidencia a primera vista es la de evitar cualquier atisbo de veto o control a la propia gestión. Hoy llega la noticia de que Liliana Mazure convoca a los sectores para conformar el postergado Consejo.

Tres de las cuatro entidades que nuclean a los directores cinematográficos han propuesto ya su tándem de candidatos. La DAC, la AADC y la DIC han acordado entre sí e intentan imponer las candidaturas de Javier Torre y de Ricardo Wullicher. Este acuerdo deja de lado a la cuarta entidad en cuestión, el Proyecto Cine Independiente (PCI), asociación que reúne a 53 directores de cine independiente, en plena actividad, y que como tal representa a un importante sector de la cinematografía argentina.

Más allá de la metodología con la que estas tres entidades han decidido las candidaturas, resulta muy cuestionable la representatividad de quienes han sido propuestos.

La búsqueda de poder para beneficio personal no está exenta en el mundillo de la politiquería cinematográfica y pareciera ser la regla general que ampara cada músculo del estado político del cine. Quienes representen al menos a los directores dentro del Consejo Asesor deberían estar alejados de las prácticas viciadas que han contaminado el vínculo entre los fondos públicos y la comunidad cinematográfica durante tantos años.

Hoy la realidad en el campo cinematográfico se nutre de una transformación tecnológica que atañe tanto a la realización, como a la producción y a la comercialización de las películas. Por otra parte, desde la creación de la ley, hemos asistido a una renovación generacional vital e innegable para el cine nacional de los últimos 10 años. Ahora estamos observando la aparición de una segunda y novísima generación, excluida ya totalmente del apoyo estatal proveniente del INCAA. La legislación cinematográfica debe adecuarse a esta realidad. Pero la DAC, AADC y DIC parecieran desconocer estas circunstancias. Este hecho demuestra el estado crítico por el que atraviesa hoy la política cinematográfica nacional: antidemocrática y vetusta.

La deuda en materia de política de cine es enorme como para no pelear por el derecho de tener representantes en el Consejo Asesor representativos, honestos e inobjetables. La Ley de Cine obliga a las entidades legalmente constituidas a consensuar los representantes de cada sector. La actitud de estas tres entidades, negando el lugar que representa el PCI, ha impedido que el Consejo Asesor finalmente se forme.

En función de esto, hemos rechazado la propuesta de las otras tres asociaciones de directores y hemos solicitado a las autoridades del INCAA una urgente reglamentación del Artículo 2 de la Ley de Cine, sin la cual pareciera que se hacen inviables los acuerdos entre las entidades de directores y productores para designar miembros del Consejo Asesor que representen cabalmente a los respectivos sectores. El citado artículo dice expresamente que “si existiese en un mismo sector más de una entidad con personería jurídica o gremial, dicha propuesta será resuelta en forma conjunta, quedando vacante el lugar respectivo hasta tanto no se produzca el acuerdo entre ellas.” Más allá de esto, entendemos que el INCAA puede y debe plantear reglas e instrumentos para determinar la representatividad que las asociaciones tienen de la actividad productiva cinematográfica. La Presidenta del INCAA nos ha informado sobre la pronta implementación de un padrón de directores y productores y la invitación a presentar propuestas para la reglamentación del Artículo 2 de la Ley. Estos podrían constituir los primeros pasos para medir la verdadera representación de las entidades de cada sector y para encontrar una solución a este problema. Esperemos que se den todos los demás pasos necesarios.

Es necesario como nunca antes animarse a realizar un cambio drástico.

lunes, agosto 3

Rosa Patria y El sueño del perro se verán en Córdoba


Los films Rosa Patria, de Santiago Loza, y El sueño del perro, de Paulo Pécora, serán parte de la muestra itinerante del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (Bafici) que se llevará a cabo del 6 al 9 de agosto en el Cineclub Hugo del Carril de la ciudad de Córdoba.

Proyectado en el Bafici 2008 y ganador de varios premios en París, Trieste y Gualeguaychú, El sueño del perro estará acompañado por dos cortometrajes de Pécora: Planetario, filme institucional del Bafici 2009, y Una forma estúpida de decir adiós.

Rosa Patria es el título de un documental de Santiago Loza que se ocupa -por primera vez en la historia del cine argentino- de la vida, la obra y la militancia política del poeta Néstor Perlongher, fundador en los 70 del Frente de Liberación Homosexual (FLH).

El film se vio por primera vez en la Competencia Argentina del undécimo Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (Bafici), donde ganó el premio especial del jurado.

miércoles, julio 29

Yo fuí un muchacho peronista.

Por Juan Villegas.

Dos cineastas alcanzaron en las últimas semanas una alta figuración pública en el contexto de la política argentina. Creo que ya adivinarán que me estoy refiriendo a Pino Solanas y a Jorge Coscia. La notable performance electoral de uno y la sorpresiva asunción del otro como Secretario de Cultura de la Nación presentan una coyuntura tal vez única en la relación entre cine y política en la historia nacional. El presente los encuentra a cada uno de ellos en espacios políticos enfrentados. Sin embargo, ambos reivindican su pertenencia al peronismo y a un pensamiento político que se podría resumir en eso que algunos llaman “izquierda nacional”. No es raro, por lo tanto, que Solanas, en declaraciones públicas luego de los cambios en el gabinete, no haya sido muy crítico con la designación de Coscia, como sí lo fue con los demás funcionarios.
Paso ahora, con las disculpas que corresponden, a la autobiografía. Nací en un ámbito familiar profundamente antiperonista: familia materna judía y padre marino retirado. Que mis padres se hayan casado y hayan formado una familia se puede ver como un milagro o una casualidad. Ahora pienso que tal vez lo único que unía a las familias de cada uno de ellos (y que permitió que ese casamiento se produzca) fue su común repulsión al peronismo. Crecí, entonces, en una familia para la que el peronismo era algo casi pecaminoso. Sin embargo, hacia mis trece o catorce años (estamos hablando de 1985 o 1986) me hice peronista. Hay algunos hechos que, encadenados, tal vez expliquen esta conversión. Mi padre murió cuando yo tenía cuatro años. A esa edad, cuenta mi madre, aprendí a leer. Como casi todos los jóvenes oficiales de la Marina durante el primer peronismo, mi padre había sido un opositor tenaz. Nunca pude chequearlo, pero mi madre asegura que llegó a estar preso por participar en actos contra el gobierno. Sin embargo, a diferencia de la tendencia conservadora / liberal de la Marina, él era un rosista acérrimo. Varios volúmenes dedicados a la biografía de Rosas y a su legado político pasaron a ocupar la biblioteca de mi cuarto. Desde muy chico supe qué era el revisionismo, quién era José María Rosa, supe de unitarios y federales, de la historia del sable de San Martín, de la Vuelta de Obligado.... Recuerdo un libro titulado Contra Rozas que recopilaba artículos contrarios al rosismo, el cual justificaba la letra “z” en lugar de la “s”, argumentando que así era el apellido original del “tirano”, tal vez para relacionarlo con el “nazionalismo”. Sin embargo, la mayor parte de los libros reivindicaban su figura y su acción política. No fue difícil para mí, a esa edad, que me terminaran convenciendo de que las acusaciones contra Rosas eran exageraciones de unitarios ofendidos, que se trataba de un patriota repudiado por la historia oficial escrita por los vencedores, de un defensor de lo nacional frente a las fuerzas extranjerizantes. Por esos años, escuchaba todas las noches a Dolina en la radio. Gracias a él, conocí a Borges y a Chesterton, pero también e Jauretche y a Scalabrini Ortiz. Ahí el círculo se cerró y me hice peronista. El revisionismo de mi padre no podía incluir a Perón como una continuidad histórica de San Martín y Rosas; el mío sí. Ayudó, obviamente, la natural tendencia de cualquier adolescente a la rebeldía. Recuerdo que unos años antes, cuando yo era aún muy chico, un tío me había preguntado de qué cuadro era. Al contestar que era de Boca, enseguida me dijo: “Espero que no seas peronista, porque no hay nada peor que un hincha de Boca y peronista”. No entendí que quiso decirme, pero lógicamente eso del peronismo se convirtió con los años en algo muy tentador, como todo lo prohibido. Por otra parte, no eran malos años para hacerse peronista. El gobierno de Alfonsín empezaba a derrumbarse de a poco y la renovación peronista estaba en pleno auge. Creo que la primera (y tal vez la única) elección nacional en la que me sentí ganador fue la del `87. Recuerdo, incluso, que el último acto de Menem en la campaña del `89 me resultó muy emocionante. Tenía 17 años y podía intuir ya algunas contradicciones entre su imagen y su discurso populares y ciertos personajes temibles que pululaban a su alrededor. A los pocos meses me desengañé y fui un antimenemista total. Sin embargo, la convicción peronista, a pesar de haberse dañado, resistía. Era sencillo identificar al gobierno de Menem con una traición a las profundas verdades peronistas. Los años fueron pasando, crecí, leí otras cosas y el peronismo dejó lentamente de ser, para mí, solamente una pura utopía romántica pero posible y fue también una forma, en general negativa, de lograr y ejercer el poder. Esa dualidad me acompañó varios años. En las discusiones políticas, cuando la cosa se ponía muy gorila, defendía a Perón. En cambio, cuando el peronismo prevalecía, enseguida salía a atacarlo. Por otra parte, Sarmiento me empezó a parecer más interesante y valioso que Rosas, el terror de la Mazorca se me aparecía como imperdonable y veía ahí el germen de una violencia que nuestro país venía sufriendo por décadas. Y un día empecé a intuir que no era peronista. Fue en 1999, durante una entrevista conjunta que le hicimos a Leonardo Favio, con otros compañeros de la revista El Amante. En un momento, Favio nos dijo, sin dejar de sonreír con simpatía: “Se nota que ustedes no son peronistas. Si no, no dirían Perón; dirían el General.” Tenía razón. Sin embargo, el golpe de gracia a mi ya débil lealtad peronista fue la gestión de Coscia en el INCAA. De pronto, ya como cineasta, debía lidiar con alguien que reivindicaba todo el tiempo a Jauretche y a aquellos valores nacionales y populares que fueron parte importante de mi adolescencia. Y yo era opositor a la gestión de Coscia. Su idea de lo que debía ser el cine argentino estaba en las antípodas de la mía. Yo creía que había que acelerar la renovación, fomentar las formas de producción alternativas y limitar las formas corporativas en la evaluación de los proyectos y películas. Y creo que a él le molestaba el lugar que nuestra generación estaba ocupando en el cine argentino, por lo que su política nunca podía ir para el lado que yo pretendía. Hoy, pasados los años, le puedo reconocer capacidad política para encauzar voluntades a su favor y lograr beneficios para el sector a partir de un buen manejo de las relaciones de poder. No es poco, pero creo que fue insuficiente. Creía entonces y sigo creyendo que el INCAA necesita un fuerte proceso de democratización, transparencia y desburocratización. Entre los méritos que puede haber tenido su gestión, no hubo rastros de nada de esto. Puedo decir, entonces, que Coscia hizo que deje definitivamente mi peronismo en el olvido. De pronto, vivía en carne propia las consecuencias de una política (de una manera de hacer política, sobre todo) y esas consecuencias no me gustaban nada. Y se trataba de un Organismo público que se reivindicaba como peronista y que formaba parte de un gobierno peronista. Fueron esos años, también, los que hicieron que me involucre políticamente, desde el PCI. Una situación que yo creía injusta contra la película Ana y los otros, ala que yo estaba ligado personalmente, me llevó a actuar de forma equivocada primero y luego con más habilidad para denunciarla y corregirla. Esa lucha personal me fue formando, me fue enseñando estrategias y modos y, sobre todo, me hizo despertar una vocación por la actividad política, aunque sea en el ámbito pequeño del cine, que estaba dentro de mí pero que no conocía. Nobleza obliga, debo reconocer que fue el mismo Coscia el que terminó destrabando la situación contra Ana y los otros. Nos hemos encontrado, luego de eso, en varias ocasiones, que incluyeron hasta la cordialidad. Sin embargo, creo que un rencor mutuo sobrevivió en todos estos años. Y fue durante la gestión de Coscia cuando tuve mi único encuentro personal con Solanas. Esto fue en el 2004, durante una mesa redonda organizada en el BAFICI acerca de políticas de fomento. Ambos estábamos invitados al debate. Yo estaba plenamente enfrentado a la gestión de Coscia en el INCAA, de una forma tal vez hasta demasiado ingenua e irresponsable. Se acababa de lanzar un nuevo plan de fomento, que limitaba la aparición de nuevos directores y parecía hecho a la medida de los productores ya establecidos. Solanas, en este contexto, se mostraba excesivamente conciliador y tolerante con las políticas del Instituto. Recuerdo que me molestó mucho su actitud. No podía creer que alguien que había arriesgado su vida por sus ideas progresistas pudiera ser tan permisivo frente a una gestión que yo sentía tan conservadora. Lo noté cansado, casi sin fuerzas, entregado. No parecía la misma persona que había hecho La hora de los hornos y que se había enfrentado al menemismo cuando realmente era valiente hacerlo. Debo admitir que nunca pude sacarme de la cabeza esa imagen. No voté en estas últimas elecciones, por encontrarme en el exterior. Sin embargo, no hubiera votado por Solanas, tal vez por el recuerdo de aquella tarde, tal vez porque me he vuelto alguien que desconfía de todo peronista. De todas maneras, tengo que decir que el Solanas de estas últimas semanas me parece infinitamente más valiente, más vital, más abierto a la pluralidad democrática y hasta más joven que aquel. Tal vez nunca lo vote, pero auguro buenas cosas para su espacio político y espero que su paso por el Congreso sea valioso para el país. En cuanto a Coscia, quiero también ser optimista y esperar que su gestión como Secretario de Cultura sea mucho mejor que lo que mis expectativas sospechan. Pensándolo bien, esta coyuntura de dos cineastas en espacios de poder puede ser una buena oportunidad para una nueva modificación de la Ley de Cine. En un punto, hay que reconocer que la última modificación de la Ley, en 1994, fue hecha bajo la presidencia de un peronista, y no precisamente de uno de los mejores. Tengo claro que la excusa debería estar dada ahora por los cambios tecnológicos que se han dado de 1994 para acá, pero el verdadero objetivo deberá ser un Instituto de Cine más democrático, más eficiente y menos corporativo, cuya principal función sea la de ayudar a que se haga un cine mejor.

lunes, julio 20

EL HOMBRE QUE NO DUERME, DE DIEGO LUBLINSKY


El hombre que no duerme,
de Diego Lublinsky.

ESTRENO: JUEVES 30 DE JULIO 20:30 HS

Elenco: Patricia Becker, Jorge Booth, Claudia Cantero, Federico Costa, Luis Gasloli, Daniel Ridolfi y Fernando Sayago.

Dos hermanos se ven forzados a convivir con la nueva familia de su padre para estar junto a él en sus últimos días.
El cansancio, el encierro, el insomnio y el contacto cotidiano con la muerte generan situaciones extrañas que bien podrían pertenecer a un mundo fantástico
En la habitación del padre sucede todo aquello que no queremos ni ver ni imaginar.
Una cámara registra cada detalle, amplificándolo como una onda expansiva que cambiará para siempre la vida de los habitantes de la casa.

Diseño de escenografía: Magali Acha / Diseño de vestuario: Giorgio Correa – Anna Franca Ovstrovsky / Diseño de luces: Facundo Estol / Diseño sonoro: Ana Foutel / Fotografía: Juan Travnik / Diseño gráfico: Mariana Rovito / Asistente de escenografía: Carolina Scarinci / Realización de escenografía: Duilio Della Pittima / Coordinación de producción: Gabriel Cabrera – Justina Micele /Asistente de dirección / cámara: Lucila Rodriguez Canlé.
Dirección: Diego Lublinsky - Paula Travnik

Funciones: Jueves y domingos 20.30hs.
ELKAFKA Espacio Teatral
Lambaré 866 – Capital Federal
Reservas: 4862 5439
http://elkafkaespacioteatral.blogspot.com/
Localidades $ 30 - Estudiantes y jubilados $ 20

http://hombrequenoduerme.blogspot.com/
http://vimeo.com/user790965

sábado, julio 18

EL ALEPH


Por Andrés Di Tella.

Ayer me colé en un grupito de confabulados –-conjurados, diría Borges-- que se reúne cada quince días con Claudio Caldini, en una habitación a oscuras, para contemplar tesoros extraídos de su cofre de rarezas y deliberar sobre los secretos de la imagen en movimiento. Caldini proyectó algunas películas y nos contó la vida de un oscuro cineasta avant-garde alemán, Oskar Fischinger (foto), precursor de la abstracción en el cine y pionero de los primeros experimentos con el color, con títulos intimidantes como Estudio No. 6 y Composición en azul, entre los años 20 y 30.
También por esos años, realizó un documental extraordinario, Caminando desde Munich a Berlín, filmado cuadro a cuadro, como si fuera una animación. Paradójicamente, Fischinger consigue un efecto “fotográfico” sorprendente, alternando un desfile vertiginoso de escenas y paisajes rurales con momentos más pausados, donde nos deja observar por unos segundos los rostros de las personas que el cineasta se fue cruzando por el camino, como si se tratara de clásicos retratos fotográficos, como de Sander, pero con el extrañamiento de la palpitación producida por el cuadro a cuadro.

No sé por qué, me evocó uno de esos extraños libros de viaje de Sebald, como Los Anillos de Saturno, que parecen combinar sin esfuerzo documento y poesía. De hecho, se trata de un viaje al que Fischinger se largó para huir de sus acreedores en Munich, caminando las 350 millas hasta Berlin con lo puesto y su cámara a cuestas. También vimos un home movie de esa época, hecho con técnica parecida, autorretratos informales de Fischinger con su mujer y su hermano. Sonrisas cómplices, la diversión del experimento y la vida mezclados en un mismo acto, y la emoción que trasmite un momento de felicidad condenado a desaparecer.
En 1936 abandonó la Alemania nazi, donde él y sus amigos empezaban a ser acusados de practicar un “arte degenerado”, y recaló en Hollywood, donde hizo animaciones para la Paramount Pictures y, entre otras cosas, llegó a diseñar el primer episodio de Fantasía de Walt Disney, aunque después renunció por desavenencias con el estudio y quitó su nombre de los créditos. De hecho, Fischinger había entrado al estudio de Disney con enorme ilusión, aceptando un sueldo cuatro veces menor que el que percibía en la Paramount. El mismo Sergei Eisenstein había estado en conversaciones con Disney, cuyo trabajo llegó a considerar “la mayor contribución del pueblo americano al arte universal”. Pero Fischinger salió muy decepcionado de la experiencia: sus propuestas tendientes a encontrar un lenguaje visual equivalente al de la música no prosperaron o, en todo caso, quedaron desvirtuadas como meras ilustraciones. Después de Disney, no volvió a trabajar para la industria y, en las décadas que siguieron, subsistió en circunstancias paupérrimas, en las orillas de Hollywood, hasta su muerte en 1967.

Una de sus películas más “conocidas”, según Caldini, fue un corto llamado An Optical Poem, producida en 1937 por la MGM y presentada en los títulos como “un experimento científico”. Me hizo sonreír ver rugir al león de la Metro antes de una película experimental. Y Fischinger, que además era músico y pintor y que soñó con "hacer música con las imágenes", también tenía algo de personaje de Roberto Arlt, entre científico loco y timador. Llegó a inventar un artefacto para filmar animaciones con cera, que era una especie de cruza entre una cámara de cine y una fiambrera. Se lo vendió a otro cineasta, que nunca pudo utilizarla porque las luces de cine derretían la cera.

Mientras veía los materiales únicos que presentaba Caldini y oía sus comentarios, a la vez sencillos y profundos, resultado de una larga y meditada convivencia con esas imágenes, pensé que Caldini era como uno de aquellos viejos sabios de la tribu, que llevaba en la memoria algo así como una biblioteca entera, o mejor, el Archivo General de una nación olvidada. ¿Quién, sino él, sería capaz de recordar, setenta años después, en Buenos Aires, a Oskar Fischinger? De alguna manera, intuí, Caldini hablaba de Fischinger como si estuviera hablando de sí mismo. Los problemas filosóficos que se planteaba el alemán en relación el uso de la música en sus películas parecían problemas prácticos que Caldini se planteaba como propios. Caldini hacía las veces de médium y, allí en la oscuridad, iluminado apenas por la luz del proyector, inducía en nosotros un estado de trance, para que Fischinger siguiera existiendo y hablándonos. Pensé también en esa frase: “En Africa, cada vez que muere un viejo, es como si se incendiara una biblioteca”. Y caí en la cuenta del enorme privilegio que representaba estar ahí sentado, en esa habitación oscura de un departamento de Palermo, como si fuera el sótano de la calle Garay donde Julio Argentino Daneri le reveló a Jorge Luis Borges la existencia del Aleph.

Cine expandido
A partir del viernes 24 de Julio, habrá oportunidad para ver a Claudio Caldini en acción, en una proyección-performance en el Centro Cultural MOCA. El propio Caldini es el operador en vivo de una instalación cinematográfica multiple: proyección de films encontrados, intervenidos y/o de sus propios films experimentales históricos modificados para el nuevo sistema. Sonido generado mediante las posibilidades de interfase que ofrecen los reproductores estereofónicos de los mismos proyectores, micrófonos, grabaciones originales, música electrónica y ruidos ambientales.
Programa 1 Televisionoise, Color Scratch y Lux Taal
Programa 2 After Méliès, Flamme y Chuang-Tzu
Programa 3 Vadi-Samvadi, Escena circular y Gamelang
Programa 4 El devenir de las piedras, Un enano en el jardín y Prisma

Viernes 24 y 31 de julio, 7 y 14 de agosto, a las 20 horas. Duración del programa: 60´. Auditorio. Entrada $10.

CENTRO CULTURAL MOCA
MONTES DE OCA 169 / C1270AAB
BUENOS AIRES / ARGENTINA
(54 11) 4519 5639

lunes, julio 13

"LA TIGRA, CHACO" GANA MENCION DEL JURADO EN EL FESTIVAL DE KARLOVY VARY


“La Tigra , Chaco”, opera prima de Federico Godfrid y Juan Sasiaín, obtuvo la Mención Especial del Jurado de la competencia "Forum of Independents" del Festival Internacional de Karlovy Vary, República Checa, donde además fue la única representante argentina.

Ganadora del premio FIPRESCI en el último Festival Internacional de Mar del Plata, la película cuenta con las actuaciones de Ezequiel Tronconi y Guadalupe Docampo (también premiada como mejor actriz en el Festival de Mar del Plata), y su equipo técnico, al igual que sus directores, está formado en su mayoría por egresados de la UBA.

Sinopsis.
La Tigra, Chaco. Un tranquilo pueblo de apenas veinte cuadras.
Esteban vuelve tras largos años de ausencia al lugar en donde pasó los veranos en su infancia. Ha vuelto para reencontrarse con su pad8re, Cacho, y hablar “algunas cosas de Buenos Aires". Pero Cacho, un camionero que ha formado una nueva familia en La Tigra , está siempre en la ruta, y el encuentro se pospone indefinidamente.
La espera, sin embargo, le ofrece la oportunidad de reencontrarse con Vero, una amiga de la infancia que se ha convertido en una muchacha hermosa. Cada paso que dan juntos parece devolverlos a los espacios más preciados de una memoria emocional compartida. Pero lejos de parecer un viaje al pasado, en su relación se vislumbra la promesa de un futuro.

miércoles, julio 8

SIGUE EN ENCUENTRO LA SERIE "UNA GIRA DIFERENTE"

La serie "Una gira diferente", que registra el recorrido que León Gieco realizó por todo el país acompañado por artistas y músicos discapacitados, se sigue exhibiendo todos los viernes de julio, a las 22.30, en el canal Encuentro, en el formato de 10 capítulos de 30 minutos de duración.
La serie fue producida por Magoyafilms, tuvo como productor ejecutivo a Nicolás Batlle y fue dirigida por Fernando Molnar, Sebastian Schindel y el propio Gieco.
A partir de una presentación del músico en el Salón Blanco de Casa de Gobierno con un grupo de excelentes artistas discapacitados, se plantea un gira por el país, con seis personajes que acompañan hace varios años al artista.
El objetivo es hacer visibles, a través del arte y la cultura, la problemática de la discapacidad y la integración. Así nace el proyecto Mundo Alas (que incluye un CD, una película, un libro y esta serie televisiva de seis capítulos).
El ciclo aborda las historias de los artistas con necesidades especiales que, en el transcurso de los últimos años y, gracias a la gestión de Gieco, pudieron mostrar en todo el país sus virtudes artísticas. Gieco fue descubriéndolos en sus conciertos, cuando se le acercaban para pedirle un espacio para mostrar su arte.
En cada capítulo de la serie, descubriremos la historia de uno de estos artistas al tiempo que va avanzando la gira.

Capítulos:
Viernes 10/07 A LAS 22:30 HS.: Introducción a la Gira
Viernes 17/07 A LAS 22:30 HS.: Demián Frontera
Viernes 24/07 A LAS 22:30 HS.: Grupo AMAR
Viernes 31/07 A LAS 22:30 HS.: Alejandro Davio

Repeticiones:
Viernes: 00:00 / 05:00
Sábados: 15:00
Domingos: 22:30
Lunes: 17:00
Martes: 09:30

Más información:
http://www.encuentro.gov.ar/EventSearch.aspx?id=5&FilterDay=true
http://www.mundoalas.com.ar/