martes, junio 12

"LAS ACACIAS" GANÓ EL PREMIO CÓNDOR DE PLATA A LA MEJOR PELÍCULA

"Las Acacias", multipremiado filme de Pablo Giorgelli, fue elegido como la mejor película argentina de 2011 por la Asociación de Cronistas Cinematográficos, que realizó la 60ma. entrega de sus premios Cóndor de Plata a la producción nacional de 2011.
La cinta de Giorgelli obtuvo además el Cóndor de Plata al mejor montaje, realizado por María Astrauskas, y el Premio Signis.
Además de los lauros a "Las Acacias", el premio a revelación femenina fue para Elena Roger, por su notable desempeño en "Un amor", de Paula Hernández.
"Las acacias" se hizo fuerte en el país tras haber alcanzado varios lauros internacionales.
El filme de Giorgelli acredita premios como la Cámara de Oro, el del jurado joven y el del ACID en Cannes de 2011, a los que siguieron el Horizontes, del Festival de San Sebastián, el Abrazo al mejor largometraje en el Festival de Cine de Biarritz, y el Sutherland Trophy, del British Film Institute, entre otros.
La cinta cuenta la historia de un camionero acostumbrado a conducir desde la frontera con Paraguay hasta Buenos Aires que sube a una mujer con un bebé en brazos, que necesita superar ese mismo recorrido.
A fuerza de silencios apenas interrumpidos por pocas palabras, los tres atraviesan más de 1.000 kilómetros, un camino en el que se conocerán apenas un poco más, y nacerá una esperanza.

viernes, junio 1

BALTAZAR E IVÁN TOKMAN RESCATAN A CAMPEONES MUNDIALES DE BÁSQUET EN "TIEMPO MUERTO"


La gloria y posterior caída en desgracia del equipo argentino de básquet que se consagró campeón mundial en 1950, cuyos integrantes fueron perseguidos por la denominada revolución libertadora e inhabilitados para volver a jugar ese deporte en ningún lugar del mundo, son los ejes temáticos de “Tiempo muerto”, un valioso documental de los hermanos Baltazar e Iván Tokman que se estrenó en salas locales.
Calificado como “un genocidio deportivo” por León Najnudel, uno de los impulsores de la Liga Nacional de Básquet, el ensañamiento contra los deportistas que integraban el mejor equipo de básquet del mundo se produjo a partir de 1955, a raíz del golpe de Estado cívico militar contra el presidente Juan Domingo Perón, que dio comienzo a un proceso de desintegración del país.
“Mucha gente no sabe nada sobre la historia política que hay detrás de esta desgracia. El objetivo era borrar y llevar al olvido los éxitos deportivos que se habían construido desde el peronismo. La sanción produjo una meseta deportiva que duró 50 años, hasta que la selección conducida por Emanuel Ginóbili volvió a salir campeón”, recordó uno de los directores de la película.
En una entrevista, Baltazar Tokman sostuvo que “la revolución libertadora sancionó al básquet porque era lo que mejor nos representaba deportivamente en el mundo. Se ensañaron especialmente con ellos, pero hubo muchos otros deportistas perjudicados. Es una metáfora de nuestro país, porque hay abuelos y hay nietos, pero faltan los padres. En el medio no quedó nada”.
El cineasta, que tituló su filme para hacer referencia a ese “tiempo muerto” deportivo que duró casi 50 años, añadió que “no se entiende en ningún país del mundo que destruyamos a nuestros propios héroes, cuando en muchos países les hubieran levantado monumentos, mientras acá intentaron borrarlos de la historia”.
Y graficó: “Imaginate que en aquel momento hablar de Ricardo González y Oscar Furlon era algo así como si hoy habláramos del `Kun` Agüero y de `La pulga` Messi, y como si ahora viniese un gobierno militar y por una cuestión política les prohibiera jugar al fútbol acá y en cualquier lugar del mundo”.
Premiado en el 25to. Festival de Mar del Plata, “Tiempo muerto” cuenta con la participación especial de Emanuel Ginóbilli y rescata del olvido a aquellos grandes basquetbolistas que llevaron el deporte argentino a lo más alto, como Ricardo González, Oscar Furlon, Rubén Menini, Jorge Canavessi, Ignacio Poletti, Juan Carlos Uder y Emilio Gutiérrez.
“Ellos eran la cara visible de la política peronista. Es verdad que Perón pedía que le dedicaran los éxitos, porque consideraba que lo que ellos habían logrado en el básquet era mucho más importante que lo que podían lograr cien embajadores”, afirmó el cineasta.
Pero además de revelar la persecución gratuita a los jugadores -cuya excusa era su supuesta falta de amateurismo, a partir de un permiso que Perón les había dado para comprar un auto importado-, Baltazar Tokman y su hermano Iván también rescataron el espíritu de grupo y la dignidad de estas personas, que 60 años después mantienen una gran amistad y siguen sintiendo como equipo. 
“Ellos son un grupo que permanece muy unido. No sé si fue la sanción o la mística propia del equipo, pero desde hace 60 años que todos los miércoles a la noche se juntan a comer y compartir experiencias”, algo que para el director es un ejemplo de unidad digno de ser tenido en cuenta.
Tokman recordó que “ellos son gente de diversas ideas políticas y 60 años después de haber atravesado toda esa violencia permanecen unidos y siguen pasándose la pelota a pesar de todo. Eso es también lo que quisimos rescatar con la película: el espíritu que también es la metáfora de un país”.
“La política en aquel entonces se metía mucho en la vida de las personas y podía llegar a dividir familias. Sin embargo, ellos permanecen unidos a pesar de sus diferencias y se sientan a la misma mesa los peronistas, los socialistas, los radicales, los conservadores y aquellos a quienes no les interesa la política”, destacó.
Para Baltazar y su hermano Iván la película “se proponía contar una gesta deportiva, una sanción y sus implicancias políticas, ir del pasado al presente para saber quiénes eran las víctimas de esa persecución y saber quiénes son ellos hoy, y rescatar su costado humano y sus preocupaciones actuales”, describió.
Los hermanos Tokman jugaban básquet cuando eran chicos, mientras su padre los filmaba en 16 y Súper 8 milímetros: “Nos juntamos a practicar básquet, teníamos un aro en el fondo de la casa y, como soy más grande, le podía ganar siempre pero mi papá me pedía que lo dejaba ganar porque si no protestaba”, rememoró Baltazar.
Y añadió sobre la génesis del proyecto: “Un día Iván llegó con un artículo que decía que Furlon era el primer argentino en entrar en el salón de la fama después de la injusticia que le había tocado vivir. Empezamos a investigar en internet y dimos con el libro `1956, donde habita el olvido`, de Emilio Gutiérrez, a quien convocamos para que sea uno de los protagonistas”.

jueves, mayo 31

MARÍA VICTORIA MENIS FILMA "MARÍA Y EL HOMBRE ARAÑA"

La realizadora María Victoria Menis, miembro del Proyecto de Cine Independiente (PCI), transita la sexta y última semana de rodaje del filme “María y el hombre araña” al que definió como “una dramática historia de amor entre adolescentes narrada desde un concepto poéticamente  urbano”.
“Mi búsqueda en esta película es que el espectador sienta, que se deje llevar por la historia y por los sentimientos y, sobre todo, por la emoción”, expresó Menis en diálogo con Télam, sobre esta coproducción argentina, francesa y ecuatoriana.
Es que esta emotiva trama se sumerge en la historia de María, una chica de 13 años que vive en una villa de emergencia de Buenos Aires junto a su abuela y a su oscuro compañero, mientras espera recibir una beca para continuar sus estudios y al mismo tiempo, trabaja en el subte. 
Es allí donde conoce a un chico de 17 años que se gana la vida haciendo malabares disfrazado de hombre araña y a medida que crece el amor entre ambos, se descubre el sombrío entramado de un lazo siniestro que la mantiene sometida en su casa.
“En esta compleja historia de amor entre chicos con familias disfuncionales, con carencias y con todo tipo de abusos, pretendo reflejar qué les pasa a ellos ante estas vivencias”, relató la realizadora, mientras se disponía a un descanso en medio de una lluviosa y fría jornada de rodaje en una antigua y deteriorada casona del barrio de San Telmo.
“No me interesa hacer una película de denuncia ni tampoco que la cosa social esté en primer término, sino, reflejar cómo viven estos chicos su dura realidad inserta en ese mundo, cómo se conocen y evoluciona su relación a través de momentos dramáticos pero también, con otros de humor”, abundó.
En el mismo sentido, Menis puntualizó que “no quise caer en el esquema de noticiero ni recurrir al tema de las drogas. Es una película dura desde muchos lugares pero al mismo tiempo se ve a los chicos luchando y debatiéndose todo el tiempo contra su dura realidad”.
El elenco del filme, que tiene previsto su estreno para el próximo año, se conforma con los actores Mirella Pascual (“Whisky” y “Miss Tacuarembó”), Luciano Suardi (“La cruz del sur”), Diego Vegezzi (“La mirada invisible”) y Florencia Salas. 
Mientras la directora de “El cielito” y “La cámara oscura” ultimaba detalles de la siguiente escena a filmar en uno de los cuartos cuya ambientación ofrecía una atmósfera lúdica, reveló que tomó como referencia para esta historia al filme “Los 400 golpes”, del célebre cineasta francés François Truffaut, a modo de homenaje.
“Es una película inspiradora de una época, pensé en ella, la volví a ver y también recurrí a historias que tanto cuando era chica como ahora, las veo y me siguen golpeando el corazón porque me sumergen en ese mundo desde la mirada de un chico”, relató Menis.
“Quiero mostrar ese universo en el que de repente un niño o un adolescente está llorando y a los 10 minutos está matándose de risa por otra cosa. Y al mismo tiempo pretendo reflejar esa transición de la infancia y de la adolescencia que es demasiado abrupta a partir de las circunstancias que les toca vivir”, expresó.
Al repasar las motivaciones que la empujaron a encarar este largometraje, contó que “después de `El cielito`, que hablaba del tema de la paternidad, la maternidad y los chicos, tenía ganas de hacer una película que tuviera que ver con adolescentes, contada desde su mundo y no desde la perspectiva de los adultos”.
“A su vez -se explayó- luego de haber hecho dos películas que son muy de campo y de haber investigado ese universo, sus sonidos, el ambiente y el clima, busqué que esta película sea completamente urbana, porteña y bien de Buenos Aires”.

martes, mayo 22

BENJAMÍN ÁVILA PRESENTÓ "INFANCIA CLANDESTINA" EN LA QUINCENA DE LOS REALIZADORES DEL FESTIVAL DE CANNES

"Infancia clandestina”, de Benjamín Ávila, con Natalia Oreiro, Oscar Troncoso, Ernesto Alterio y Cristina Banegas, fue exhibida el domingo último -con buena repercusión en la prensa internacional- en la Quincena de los Realizadores, una de las muestras paralelas más prestigiosas del 65to. Festival Internacional de Cine de Cannes.
El filme, cuyo fondo es la Argentina de 1979, durante la conocida más tarde como "contraofensiva montonera", es el segundo largometraje de Ávila, autor del documental "Nietos: Identidad y memoria", que logró amplia repercusión tras su estreno, en 2004.
Daniel (César Troncoso), Charo (Natalia Oreiro) y Juan, al que fuera de casa todos conocen como Ernesto, y Beto (Ernesto Alterio), hermano del primero, conforman una familia que esconde un secreto.
A finales de la década del 70, todos viven el miedo a flor de piel porque tienen un vínculo muy fuerte con la militancia y la acción directa, porque conviven con armas, y todos ellos tienen los nombres cambiados.
En medio de esa clandestinidad, un chico de 12 años trata de vivir su paso de la infancia a la adolescencia disimulando esa verdad, y con su entorno trata de ser feliz porque, al fin y al cabo, es a eso lo que apunta su lucha de sus padres.
Benjamín Ávila es hijo de madre desaparecida, secuestrada con un niño que por largo tiempo fue buscado por Abuelas del Plaza de Mayo hasta su final recuperación; el último compañero de su madre, un alto jefe de Montoneros, cayó abatido hacia finales de esa misma década.
Hace cuatro años, con Marcelo Müller, Ávila salió a pelear una ficción que primero fue recompensada en el Festival de la Habana con un Coral a guión inédito y en su búsqueda de respaldo encontró nada menos que Luis Puenzo, que convirtió a su productora en socia del proyecto.
Primero con Oreiro y Alterio, luego del también uruguayo Troncoso (“El baño del Papa” y “Ernesto apenas tarde”, entre otras), además de Cristina Banegas, quedó finalmente conformada la plana mayor, con el debut del pequeño Teo Gutiérrez Romero como Juan/Ernesto.
En septiembre un primer corte ganó un premio en la sección Cine en Construcción del Festival de San Sebastián, y finalmente, tras su paso por Cannes, y la participación en otras muestras, se estrenará el 4 de octubre en Buenos Aires.
“Es frecuente que se hable de la militancia de aquellos tiempos como de un camino seguro a la muerte, cuando en realidad no era así, sino un camino a la felicidad que podía ser interrumpido por la muerte”, aseguró Ávila en diálogo con Télam.
“Es ficción”, reflexiona el director y explica que “cuando empezamos a hacer el guión hace cinco años, el trabajo más fuerte que tuve que hacer con Marcelo fue tomar distancia y ver la historia como ‘una historia’ y no un relato en primera persona, es decir dejar correr el guión con mi propia literalidad, pero con personajes enriquecidos, distintos a los de mi propia historia”, confiesa.
Según Ávila “en la película ocurren muchas cosas que no ocurrieron realmente: Beto, por ejemplo, nunca existió, pero era una necesidad, el deseo de haber tenido alguien así… o María, la nena de la que Juan se enamora… Era necesario dar forma a esos personajes para contar la historia”.
Ávila mira al pasado pero lo hace para reflexionar sobre el presente: “Hoy volvemos a vivir una época en la que la gente joven vuelve a tener fe. Lo pongo en términos de fe, palabra que me gusta más que ‘creer’, que tiene como más profundidad… La de los 90 fue una década muy mala, porque la sensación de la fe perdida era cotidiana”, dice.
“Era imposible imaginar lo que está sucediendo ahora… Pensaba que la generación de nuestros viejos había sido la última con fe genuina en algo, una que los movilizaba por completo, todo el cuerpo, y que movilizaba todas sus acciones, porque todo estaba en función de esa fe”, explica.
“Fue gente muy vital y uno lo puede descubrir a través de su ausencia, lo que ha hecho que recién treinta años después se empiece a recomponer aquella fe. Fue una generación mucho más rica y movilizadora que las anteriores, porque venía a proponer transformaciones en serio y todos estaban muy preparados”, agrega.
“No eran ingenuos, y en esta película lo planteamos, no eran simplemente unos pobres pibes que luchaban por el boleto estudiantil, sino tipos que estaban realmente comprometidos con sus vidas, con la fe y la felicidad. Siempre digo que para mi la felicidad es tener esa fe, que no es sonreír y estar bien, porque esa fe es la que te moviliza tanto que no hay alternativa”, dice.
Ávila aclara que “No hay que descontextualizar, porque si uno analiza aquello desde la coyuntura actual es inviable, pero uno tiene que trasladarse a ese momento como para entender que el camino que eligieron era el que estaban convencidos que debía transitarse. Hoy esa misma gente no elegiría ese camino, aunque la meta no cambie. Las metas siguen siendo las mismas, pero el accionar otro”, insiste.

miércoles, mayo 16

PCI PARTICIPO DE UN ABRAZO SIMBOLICO CONTRA EL CIERRE DEL CINE ARTEPLEX BELGRANO


Los directores y productores independientes que integran el Proyecto Cine Independiente (PCI) participaron anoche, junto a otras asociaciones, actores y público en general, de un abrazo simbólico al cine Arteplex Belgrano, que se encuentra cerrado y  corre el riesgo de clausura definitiva.
Algo más de 200 personas se reunieron frente a las puertas de la sala de avenida Cabildo 2829 para reclamar por la reapertura de la sala, entre los que también estaban la presidenta de la Asociación Argentina de Actores, Alejandra Darín, el realizador cinematográfico Pino Solanas, productores cinematográficos y vecinos de los barrios de Belgrano y Núñez.
Lo significativo del Arteplex Belgrano es que es una de las pocas salas dedicadas a la proyección de cine de autor y que se maneja al margen del cine únicamente comercial, funcionando como una ventana para una cinematografía que ante el peso de las grandes distribuidoras internacionales corre el riesgo de extinción de  las pantallas.
Las asociaciones Directores Independientes de Cine (DIC), Directores Argentinos Cinematográficos (DAC), Proyecto de Cine Independiente (PCI) y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) apoyaron la convocatoria y estuvieron presentes en el abrazo.
A ellos se sumaron la Asociación Argentina de Directores de Cine (AADC), la Asociación Argentina de Actores (AAA), el Sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina (SICA) y la Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes (SAGAI), junto a asociaciones de vecinos.

lunes, mayo 7

HERNÁN BELÓN ESTRENA EN ARGENTINA SU PELÍCULA "EL CAMPO"

Hernán Belón es el director de “El campo”, un thriller psicológico premiado en Mar del Plata, Amiens, Leipzig y recientemente en Málaga, que se está proyectando desde el jueves en salas del país, y en el que Dolores Fonzi y Leonardo Sbaraglia encarnan a una pareja urbana que decide ir a vivir a una casa de campo con su beba, pero donde lejos de hallar la tranquilidad deseada sufren una verdadera pesadilla.
Luego de exhibirse en Venecia, Doha, La Habana y varios otros festivales, la primera película de ficción de Belón llegó a las salas locales con una historia cautivante sobre los temores inconscientes de una pareja -sus dudas existenciales en relación a su futuro y al de su bebé- y del entorno ominoso que los rodea, un campo frío, cruento y misterioso.
“"La película tiene que ver con la crisis existencial de estas personas acostumbradas a vivir en la ciudad, en la burbuja de la civilización, que al salir al campo y encontrarse con un mundo más primitivo, donde empiezan a sentir angustia al ver desarmarse esa red que los contenía y protegía"”, afirmó Belón.
El realizador, que antes había filmado los documentales “Sofía cumple 100 años” y “El tango de mi vida”, además de codirigir junto Tatiana Mereñuk el corto de ficción “Aluap” para Historias Breves II, estuvo presente el año pasado en Cannes con su proyecto “Sangre en la boca”, que presentó en el apartado Cinémas du Monde.
Para el director, “El campo” "es un largometraje “que no responde para nada a lo que podrían esperar los europeos. Sin embargo, funciona como una película industrial, aunque es una propuesta muy pequeña, que filmamos durante cinco semanas seguidas, en pleno invierno, en las afueras de la localidad bonaerense de Mercedes”".
Ganadora del Work in Progress del Festival de Mar del Plata 2010, esta coproducción con Italia es una de las primeras que se realizan a partir de un acuerdo impulsado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales.
Según dijo el realizador acerca de su primera obra de ficción, “se cuenta la historia de una pareja a la que le va muy bien en la ciudad, tiene una nena de un año y medio y decide comprar una casa de fin de semana en el campo”.
Belón imaginó esta historia en base a sus propias experiencias y a las preguntas existenciales que se apoderaron de él cuando tuvo una hija con su actual pareja y coguionista, la actriz Valerio Radivo, luego de fracasar en el intento de llevar adelante la filmación de una película mucho más grande que había escrito años antes.
"“Me pasó algo muy similar en el campo, con la única diferencia que lo que le pasa a Fonzi en la película me pasó a mí y no a mi mujer. Sufrí dudas existenciales y la inquietud terrible por el temor de que le pudiera pasar algo a mi hija”", recordó Belón.
Añadió que “"cuando sos padre se te vienen todas las preguntas existenciales encima, en relación a la muerte y a Dios, temas de los cuales uno no tiene muchas respuestas”".
“"Al verme así, mi mujer me dijo que escribiéramos algo y decidimos improvisar situaciones, yo haciendo de mujer y ella de hombre. Escribimos el guión juntos porque había algo de todo eso que conocíamos mucho y pensábamos que mucha gente había pasado por algo similar”", señaló el cineasta.
En la historia que idearon juntos, la pareja formada por Fonzi y Sbaraglia “van una semana a la casa de campo para ver qué hay que arreglar y mejorar, y cuando llegan ahí ella no puede dormir y se siente muy mal, se pone paranoica y temerosa con lo que pueda pasar con el futuro y con su familia. "Ella tiene miedo y ve cosas que él no ve, lo cual genera una crisis de pareja"”, describió.
El director añadió que “"ambos se empiezan a hacer preguntas existenciales al estilo de qué hacemos, para qué vivimos y qué vamos a hacer en el futuro. Eso los hace manifestarse en su forma más pura y así el pacto de amor entre ellos sufre un fuerte golpe y deben ver cómo reformularlo”".
En relación al trabajo con los actores, Belón sostuvo que “"es la primera vez que Sbaraglia y Fonzi trabajan juntos y además ambos tienen estilos muy distintos. De todos modos, fue una experiencia muy fuerte, porque ensayábamos a la noche y arrancábamos a trabajar muy temprano a la mañana"”.
“"Fueron con sus familias a vivir allá, pasamos mucho tiempo juntos ensayando y probando cosas. Tienen una química muy linda entre ellos y estuvo muy bueno poder contar con ellos para esta película de bajo presupuesto"”, sostuvo el realizador.

viernes, abril 27

BENJAMÍN ÁVILA LLEVA A CANNES SU "INFANCIA CLANDESTINA"



La película “Infancia clandestina”, de Benjamín Ávila, protagonizada por Natalia Oreiro y Ernesto Alterio, que ofrece un fresco familiar atravesado por la militancia revolucionaria en los `70, fue seleccionada para ser parte de la Quincena de Realizadores del próximo Festival de Cannes.
El filme argentino coproducido entre Luis Puenzo y La TV Pública transcurre en la Argentina de 1979 y está contado desde la óptica de un niño de 12 años que es parte de una familia militante de Montoneros que vive en la clandestinidad.
Ávila, también autor del documental “Nietos”, es hijo de madre desaparecida durante la última dictadura militar y tiene un hermano que fue apropiado y recuperado por las Abuelas de Plaza de Mayo.
“Infancia clandestina”, que se estrenará formalmente en la Argentina en octubre próximo, se alzó con el Premio Casa de América en el segmento Cine en Construcción, dentro del Festival de San Sebastián 2011.
De la mano de “Infancia clandestina” se profundiza la presencia argentina en Cannes 2012 donde se proyectarán otros tres largometrajes: “Elefante blanco”, de Pablo Trapero, en Un Certain Regard; “Villegas”, de Gonzalo Tobal, en Proyecciones especiales; y “Los salvajes”, de Alejandro Fadel, en la Semana de la Crítica.

jueves, abril 12

NUEVAS AUTORIDADES DEL PCI VOTADAS EN ASAMBLEA

A la Comunidad Audiovisual:
El pasado martes 10 de abril reunidos los miembros de Proyecto Cine Independiente (PCI) en Asamblea General, se eligieron las nuevas autoridades de la asociación por finalización del mandato de la conducción anterior.
Los nuevos representantes ejercerán sus funciones por el término de 12 meses.
La flamante Comisión Directiva y el Órgano de Fiscalización quedaron integrados de la siguiente manera:

COMISIÓN DIRECTIVA

PRESIDENTE:
Gabriel Lichtmann

VICEPRESIDENTE: María Victoria Menis

SECRETARIO: Daniel Rosenfeld
TESORERO: Anahí Berneri
VOCAL: Pepe Salvia
VOCAL SUPLENTE: Tamae Garateguy

ÓRGANO DE FISCALIZACIÓN
Miembros titulares: Martín Desalvo y Ulises Rosell
Suplente: Juan Villegas

miércoles, marzo 7

SEIS PELÍCULAS DEL PCI NOMINADAS A LOS CÓNDOR DE PLATA

Un total de seis películas dirigidas por miembros asociados al PCI fueron nominadas para los Premios Cóndor de Plata que entrega la Asociación de Cronistas Cinematográficos de Argentina a los mejores filmes argentinos estrenados durante 2011.
"Las Acacias", de Pablo Giorgelli, obtuvo nueve nominaciones y competirá por los Cóndor de Plata a la Mejor Película, Mejor Director, Revelación Masculina, Revelación Femenina, Mejor Opera Prima, Mejor Guión Original, Mejor Fotografía, Mejor Sonido y Mejor Montaje.
La que sigue es la lista completa de nominaciones para los filmes dirigidos por miembros del PCI:

MEJOR PELÍCULA
LAS ACACIAS

MEJOR DIRECTOR
PABLO GIORGELLI

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO
RITA CORTESE (LOS MARZIANO)

REVELACIÓN MASCULINA
GERMÁN DE SILVA (LAS ACACIAS)

REVELACIÓN FEMENINA
HEBE DUARTE (LAS ACACIAS)
ELENA ROGER (UN AMOR)

MEJOR DOCUMENTAL
AU3 - AUTOPISTA CENTRAL (DE ALEJANDRO HARTMANN)
HACHAZOS (DE ANDRÉS DI TELLA)

INNOVACIÓN ARTÍSTICA
UN MUNDO MISTERIOSO (RODRIGO MORENO)

MEJOR OPERA PRIMA
LAS ACACIAS (PABLO GIORGELLI)

MEJOR GUIÓN ORIGINAL
LAS ACACIAS (PABLO GIORGELLI, SALVADOR ROSELLI)

MEJOR GUIÓN ADAPTADO
UN AMOR (PAULA HERNÁNDEZ, LEONEL D´AGOSTINO) (ADAPTACIÓN DEL CUENTO HOMÓNIMO DE SERGIO BIZZIO)

MEJOR FOTOGRAFÍA
LAS ACACIAS (DIEGO POLERI)

MEJOR MONTAJE
LAS ACACIAS (MARIA ASTRAUSKAS)

MEJOR SONIDO
LAS ACACIAS (MARTIN LITMANOVICH)

SEBASTIÁN MARTÍNEZ ESTRENÓ SU DOCUMENTAL "CENTRO"


Un registro contemplativo que retrata el complejo micromundo de peatones, comerciantes y personas en situación de calle que vibra en torno a la intersección de las calles Florida y Lavalle, en plena zona céntrica de la ciudad de Buenos Aires, es el eje de “Centro”, un atractivo documental de Sebastián Martínez que puede verse en salas porteñas.

Esta coproducción entre Argentina, España y Alemania, que concursó en la Competencia Internacional del 12do. Bafici, es el segundo largometraje de Martínez, quien se formó como cineasta en escuelas de Francia y España, y ya en 2005 había debutado como directo con el documental “París, Marsella”.

"En algún momento me di cuenta que estas calles eran un territorio plagado de información, lleno de material y, al mismo tiempo, descubrí que si iba a hacer una documental se trataría más de una película de espacios que de personajes", explicó Martínez.

"Siempre supe que iba a haber mucha sensación de cosa anónima, que si iba a haber personajes iban a aparecer en pinceladas pero que el territorio era el personaje central y que, precisamente, el `Centro` es esa especie de marea donde todos nos perdemos y somos anónimos", señaló el director.

Se trata de un documental de observación que tiene como escenario los locales, galerías y los espacios abiertos ubicados alrededor del cruce de Florida y Lavalle, y que expone -con increíble detalle y minuciosidad- los personajes y ambientes de esta típica esquina porteña, una de las más transitadas de la ciudad de Buenos Aires.

Con el apoyo de la escuela de cine documental Observatorio de Cine, Martínez realizó una profunda investigación sobre el microcentro, que le demandó tres años y que comenzó recorriendo la zona, estableciendo trayectos, buscando acontecimientos, lugares, situaciones que hablaran del lugar y pintaran el espíritu de la ciudad.

El resultado es un largometraje de 90 minutos que Martínez definió como "una película de cámara y de montaje", en el que casi sin diálogos se suceden una a otra distintas imágenes y sucesos de la ciudad: peluquerías, máquinas de café, mesas de billar, la Bolsa de Comercio, oficinas vacías, el río, los viejos cines de Lavalle hoy convertidos en bazares o templos evangelistas.

"Siempre aposté a la diversidad de la ciudad, a una cantidad de espacios y manifestaciones que corresponden a un territorio que es el Centro", contó Martínez, que inició sus estudios cinematográficos en la Universidad del Cine y los finalizó en la Universidad de París y en la Pompeu Fabra de Barcelona.

Entre las determinaciones que el realizador tomó para enfrentar este territorio estuvo la decisión de trabajar con trípode y cámara fija y captar la ciudad y sus movimientos desde esa posición.

"Me pareció que si me planteaba ir corriendo detrás de las cosas que pudieran suceder iba a terminar perdiéndome en el vértigo que impone la ciudad y entonces opté por la posición del cazador esperando la presa antes que yendo a su encuentro. Elegía los lugares, ponía la cámara y esperaba", recordó.

Martínez usó el cruce entre las calles Florida y Lavalle como epicentro del filme porque, según dijo, "son dos calles potentes, por un lado emblemáticas desde la historia de construcción de la ciudad y también tienen la particularidad de que una cruza la ciudad de Norte a Sur y la otra de Este a Oeste".

La película está planteada como una “sinfonía urbana” en la que “hay una búsqueda permanente de un ritmo de la ciudad”, que es mostrada por Martínez como un espacio colmado de voces, de imágenes, de llamadas de auxilio de personas que viven allí, pero en situación de calle.

Todo se funde y se confunde en ese espacio de ebullición permanente: lo marginal y lo elegante caminan por la misma vereda, la zona céntrica se transforma en síntesis de toda metrópolis donde conviven la desigualdad social, la violencia contenida, la miseria, el absurdo, la ironía, el humor.

En esas calles se encuentran comedores populares mezclados con restaurantes turísticos, cafés tradicionales, empresas financieras, iglesias evangelistas, bingos y complejos de juegos electrónicos, cines continuados, los bancos que en 2001 debieron blindar sus puertas ante los reclamos populares, fabricas de ropa de cuero, turistas, mendigos, oportunistas, carteristas, cartoneros y prostitutas.

Para concluir, Martínez apuntó que "la película siempre quiso ser un registro de lo exterior, de lo visible, donde lo extraordinario pasara a ser esa cuestión mágica que tiene el cine de resignificar las cosas, de transformar en extraño o distinto aquello que es del orden de lo cotidiano".

sábado, febrero 18

CELINA MURGA GANA UNA MENCION EN BERLÍN CON “ESCUELA NORMAL”


La directora argentina Celina Murga ganó en Berlín una mención especial del Premio Caligari, que un jurado paralelo otorga a la mejor película de la sección Forum del Festival de Cine de Berlín, donde compitió con “Escuela Normal”, un documental sobre los alumnos secundarios de la Escuela Normal 5 de Paraná, Entre Ríos.

Se trata de una mención de un premio paralelo, pero seguramente será de gran importancia para la directora argentina, que en este nuevo trabajo describe la vida de los estudiante de la primera Escuela Normal fundada por Domingo Faustino Sarmiento y muestra cómo se involucran políticamente para mejorar su futuro.

La nueva película de la autora de “Ana y los otros” y “Una semana solos” participó en el Foro del Cine Joven del certamen alemán, donde también compitió “Salsipuedes”, del cordobés Mariano Luque, mientras que “Nosilatiaj. La Belleza”, de la salteña Daniela Seggiaro, lo hizo por el Oso de Cristal en la sección Generation.

“Tengo un interés marcado por la juventud y la niñez, tenía la inquietud de volver a la escuela y poder observar qué está pasando hoy en las aulas”, afirmó Murga, quien se inspiró en el filme galo “Ser y tener”, donde Nicolas Philibert registraba magistralmente la conducta y la forma de vida de los niños alumnos y de un extraordinario profesor en una escuela primaria francesa.

Ganadora de un concurso del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (lncaa) con motivo de los festejos del Bicentenario, Murga afirmó que –siguiendo la línea de Philibert- eligió “plantar la cámara y esperar con paciencia a que la realidad se manifestara, pero con la idea de buscar cierta sensación de ficción en la puesta en escena. Sentí que debía haber más acción, dinamismo y más velocidad, un tempo que tuviera que ver con la pasión de los chicos por la política”.

Murga registra durante un año la vida cotidiana de los alumnos secundarios de esta escuela que alberga un total de 1600 niños y jóvenes entre jardín de infantes, primaria y secundaria, asiste a sus discusiones y muestra la forma en la que se involucran en la vida política, a través de sus estudios y con la participación en la campaña y la elección del nuevo presidente del centro de estudiantes.

La Escuela Normal 5 data de 1871 y fue la primera fundada por Sarmiento, con la idea de formar maestros para el país: “En un país que recibía tanta inmigración, Sarmiento creía que había que normalizar la educación para formar a un ciudadano argentino. Su idea era estandarizar la enseñanza y la educación para darles a todos las mismas herramientas para poder vivir en sociedad”.

Egresada de esa misma institución, Murga afirmó que su intención era “mostrar el ciclo de la vida y los procesos humanos atravesados por la escuela. Quería ver cómo se forman en las aulas esas personas del futuro. Es una reflexión sobre ese ciclo y la importancia de la escuela en la formación de esas personas”.

En ese sentido, la película tiene momentos importantes, como cuando los alumnos ponen en duda una parte del Preámbulo de la Constitución en la que se menciona a Dios, y una joven afirma con acierto que “no todos somos católicos” en la Argentina, o como cuando varios compañeros discuten entre sí sobre la necesidad o no de que existan leyes que regulen la vida en sociedad.

“Siento que muchas veces los adultos piensan que los jóvenes no tienen motivaciones ni se comprometen. Sin embargo, me encontré con que todos estos jóvenes que tienen voluntad, compromiso y pasión por hacer política, tomar las riendas de su futuro, ensayar cómo ser buenos ciudadanos y qué hacer por el bien de todos”, agregó la cineasta.

La cámara de Murga se involucra y sigue a los alumnos en todo el proceso de la campaña electoral que se realiza en la escuela para renovar su dirigencia estudiantil, muestra a los candidatos en sus reuniones y deliberaciones, y cuando intentan convencer a sus compañeros de que ellos podrán conseguir una biblioteca para la escuela o bajar los precios de la cafetería.

Pero además de revelar cómo los jóvenes aprenden y viven en carne propia las circunstancias del sistema político, Murga realiza un homenaje a la jefa de preceptores de la escuela, que llama la atención por su gran capacidad para mantener en orden el “caos” de una escuela en constante ebullición, ocupándose tanto de los asuntos estrictamente académicos como de velar por la seguridad de los chicos, tratarlos con un gran respeto, enseñarles buenos modales y darles el ejemplo como si fuera su madre.

“Tenía la idea de volver a esa escuela con otra perspectiva a la que tenía cuando estudiaba allí, y me encontré con una situación muy distinta: ahora es una escuela mucho más participativa, con mucho más diálogo y participación de los alumnos”, recordó Murga, que actualmente trabaja en la producción de “La tercera orilla”, con producción del estadounidense Martin Scorsese.

“Me encontré con un espacio donde los chicos ensayan cómo insertarse políticamente en la sociedad. Las escuelas dejaron de ser espacios totalmente abocados a la formación académica e intelectual para pasar a ser espacios de contención social, donde los chicos están y pasan mucho más tiempo fuera del aula. El espacio de la convivencia es mayor que la del estudio”, añadió.

La cineasta señaló que encontró “un cierto vacío en la cuestión formativa. Tengo la sensación de que los chicos están un poco en banda. Hay un mayor diálogo, debate y discusión, pero no sé si es un espacio real de encuentro. Creo que la escuela debería ocupar más el espacio del saber académico”.

Murga también tuvo como referencia el documental “High School” (1968), de Frederick Wiseman, ya que “hay algo de cómo él deja que esa institución se manifieste, imponiendo su mirada de una manera muy sutil. Yo quería hablar de la escuela pero también quería hablar de las personas. Quería que hubiera un equilibrio entre institución y personas”, agregó.

martes, noviembre 29

PLAN INTEGRAL DE EXHIBICIÓN, PROMOCIÓN Y LANZAMIENTO DEL CINE ARGENTINO

EXHIBICION , PROMOCION Y LANZAMIENTOPLAN INTEGRAL A CORTO MEDIANO Y LARGO PLAZO

En los ultimos años hemos visto como el cine argentino ha quedado casi por completo fuera del circuito de exhibición. Nos encontramos ante una situacion desconcertante en la que nuestras películas son dejadas de lado sin importar los premios en los festivales ni el reconocimiento internacional. Debemos vivir en la incertidumbre manteniéndonos dispuestos a cambiar la fecha de estreno y el número de copias que exhibiremos entre el lunes y el jueves de la crucial primera semana de exhibición o simplemente resignarnos a salidas “alternativas” que nos alejan cada vez más del público. Ya no negociamos semanas, sino funciones, cantidades de “vueltas” en horarios en que la gente no suele ir al cine. Contamos de a uno los espectadores para cumplir con una media de continuidad que es dificil de fiscalizar. Competimos cada vez en forma más desigual ante la tremenda desproporción de copias extranjeras, campañas de marketing, prensa y publicidad.
Todo esto nos ha llevado a que nuestros productores hablen de fracaso mucho antes de que el público elija o no ver nuestro cine.Estamos convencidos de las películas que hacemos y seguros de que sin público estas no tienen razón de ser. Todos los que hacemos cine en este país trabajamos para que nuestras películas lleguen a la gente. Por desgracia esto sucede cada vez menos dentro del “circuito comercial” que nos discrimina, nos somete a maniobras de “dumping” comercial, y nos relega a un “circuito alternativo” que lucha por sobrevivir y que en muchos casos aparece deslucido frente a las evidentes ventajas técnicas de los multicines.
Por todo esto, y aunque valoramos que se haya dispuesto recientemente el arancel a la copia extranjera que establece la resolución 2114/2011, no creemos que esto solo sea la solución a este grave problema. Recordemos que este año un solo título extranjero desembarcó en el país con 350 copias ocupando más del 40% de las pantallas, y suponemos que ningún distribuidor dispuesto a salir con más de 120 copias se va a amedrentar con el impuesto aprobado, cuando la inversión que realiza en lanzamiento y publicidad es millonaria.
Las medidas que proponemos son de extrema urgencia porque defender la existencia de la pluralidad de voces es el único modo de construir la identidad cultural de nuestro cine y nuestra cultura. Los directores de cine argentino solicitamos que se regule la cuota de pantalla de forma más justa y controlada, a la vez que la recaudación que se obtenga del arancel a las películas extranjeras se utilice para la creación directa de un fondo destinado al lanzamiento y promoción de películas nacionales, la promoción del cine argentino en ámbitos educativos y la creación de nuevas salas de cine argentino.
A pesar de los diagnósticos pesimistas de los últimos veinte años el cine no ha desaparecido y las imágenes llenan cada vez más nuestras vidas. Quizás si debamos pensar que el espectador que elige salir de su casa no tiene ganas de pagar para ver una proyección de baja calidad y con sonido defectuoso, salvo que sea un verdadero cinéfilo. Quizás no sólo debemos preguntarnos si al espectador le interesa el contenido de nuestras películas, sino revisar la manera precaria en que ellas son ofrecidas en el mercado.
MEDIDAS:
1. Cuota de Pantalla. Proponemos que el cine nacional vuelva a verse en los complejos cinematográficos o multipantallas en una proporción justa. Regulando la obligación por parte del exhibidor de estrenar 4 (cuatro) títulos argentinos por mes cada 10 (diez) pantallas del complejo con programación extranjera. En el caso de complejos de entre 5 a 10 pantallas la obligación será de 3 (tres) y de 5 a 1 pantallas de 2 (dos) títulos argentinos por mes .Para reforzar las medidas de cuota de pantalla citamos los siguientes antecedentes ya existentes en la reglamentación de la ley:
1.1- Ley 17.741 (t.o. Dto. 1248/01) Art. 9no.: “Las salas y demás lugares de exhibición del país deberán cumplir las cuotas de pantalla de películas nacionales de largometraje y cortometraje que fije el PODER EJECUTIVO NACIONAL en la reglamentación de la presente ley y las normas que para su exhibición dicte el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales”
1.2- Existencia de salas de estreno y salas de cruce: este mecanismo histórico de exhibición habilitaba dos niveles de salas de exhibición para las películas nacionales y facilitaba la permanencia de las películas.
1.3- Circuito de cine independiente de cinco salas: El decreto 1405/03 reglamentaba que “Las películas deberán permanecer, en las salas de estreno y cruce, como mínimo dos semanas, debiendo comenzar su exhibición el día jueves y continuar sucesivamente conforme las medias de continuidad que determine el Instituto Nacional de Cinematografía.” Esa medida aseguró la difusión de las películas independientes y les permitió obtener una cuota mínima de espectadores. Muchas películas consiguieron un promedio de espectadores ( entre 10,000 y 15,000 ) que no hubiesen obtenido sin ese mecanismo de protección
1.4. Permanencia en sala: Que se asegure un tiempo de exhibición de dos semanas en la sala, con todas las funciones (vueltas) completas.
1.5. Media : Que la ocupación media para permanecer en la sala luego de completadas las primeras dos semanas se calcule en base al 25% de las butacas de la sala más pequeña del complejo, aun cuando se trate de un film que estuviera proyectandose en una de las salas de mayor capacidad.

2. Programación: Que la exhibición se comprometa a programar las películas argentinas con un mes de antelación, sin posibilidad de realizar cambios de fecha sobre la marcha. A su vez proponemos la creación de un calendario exclusivo de cine nacional que sirva a los productores y distribuidores para organizar sus fechas de estreno y número de copias con las que saldrán al mercado y que sea de conocimiento y negociación con los exhibidores.

3. Difusión : Que el INCAA apoye el lanzamiento con publicidad: en la vía pública, ubicada en las cercanías de las salas de exhibición en las que se estrena cada película; pauta radial y espacio publicitario en la TV pública (canal 7), y TV satelital (Incaa tv, Encuentro, Paka Paka, etc). Especialmente en programas de alto rating como es Fútbol para Todos. El Sistema Nacional de medios Publicos (canal Encuentro , Incaa TV y Canal 7 ) debería ser un sostén para los lanzamientos nacionales. publicitando y promocionando el cine argentino, tanto en tandas publicitarias como dentro de la programación.
3.1 Cuota de pantalla en televisión abierta : Asimismo rsolicitamos se arbitren las medidas para que se cumpla con la cuota de pantalla que ha establecido la ley de medios. Hasta ahora sólo Telefé ha anunciado su participación en coproducciones de acuerdo a la exigencia de la ley de medios. Asimismo promovemos la iniciativa de que se incluya la difusión del cine argentino dentro de la pauta publicitaria de difusión de las políticas públicas que según la Resolución N° 1505/2011 los canales de televisión abierta ganadores de concursos deben ceder al estado Nacional

4 . Medidas de promocion: hay espacios que deberían ocuparse para la promoción de películas nacionales, por ejemplo, - En los principales diarios y medios graficos el INCAA podria disponer de una página para promocionar el cine argentino a través de : - contratación de pautas fijas en medios, - contratación de pautas mensuales para el Incaa en distintos espacios a tarifas preferenciales, etc. - Esta misma presencia se podria ver de articular y exigir en los canales principales de television abierta y cable. (alguna vez contemplado en la ley de cine) e internet en las propias salas- Idem Via publica radio y transporte publico.- Generar acciones de trabajo en conjunto con editores de diarios, prensa y crítica, con el objetivo de recuperar y poner en valor el trabajo de directores, productores y actores del cine argentino y apuntar a una mayor visualización y difusión de nuestras obras. Hoy prácticamente han desaparecido de los medios las entrevistas o notas a directores o actores de las películas nacionales. Todas estas medidas fortalecerían la presencia del cine nacional con mucha mayor fuerza de lo que puede tener un productor individual. Hoy día en plena vigencia de la ley de medios contamos con herramientas idoneas que entendemos pueden ponerse al servicio de la difusión del cine nacional.

5. Costo del lanzamiento Una de las mayores problemáticas de los productores a la hora de estrenar es el alto costo de lanzamiento .Es indispensable que el INCAA reconozca como parte del costo de cada película el costo de lanzamiento. Podría establecerse un costo tope al lanzamiento que no debería ser menor a los $200.000 que contenga la facturación de:-Edición de el trailer cinematográfico y televisivo del film.-Copias y trailers-Diseño y copiado de afiches, pressbooks y tarjetas-Diseño y realización de banners y material publicitario para las salas-Publicidad en vía pública, subtes y medios de locomoción.-Jefe de prensa- Multicopiado de cds y dvds con material de prensa-Diseño de website de la película.-Diseño y producción de spots para radio.Es importante volver a la PREVENTA A TV que el INCAA ofrecía hasta unos años atrás donde el productor recibía la venta anticipada y contaba con el dinero mínimo para el lanzamiento comercial. El apoyo actual es poco efectivo. El actual pegado de afiches en vía pública es insuficiente, el dinero para la permanencia en cartel llega muy tarde y habría que rediseñar el lanzamiento de cada una de las películas con un criterio acorde a cada caso específico.Como el tema de la pre-venta está anclado a los canales, públicos, y esto puede ser motivo de trabas o complicaciones una opción podría ser que el dinero de lanzamiento (unos $ 200.000) lo cediera el INCAA al productor antes del estreno como un ADELANTO DEL SUBSIDIO DE RECUPERACIÓN INDUSTRIAL cifra que proviene del cálculo de una película que obtiene interés especial con un costo por entrada de $20-, equivalente a $10.000 espectadores.

6. Exhibicion en el interior: el circuito de exhibición y estreno en el interior ha desaparecido en los últimos años . Antes era un circuito posible para las películas nacionales donde se computaban espectadores y que estaba presente en la estrategia de cualquier estreno ( aún en las películas más independientes con un lanzamiento de cinco copias). Además, ese circuito de estrenos era acompañado por el INCAA con pasajes, presentaciones, prensa, etc, lo que redundaba en difusión para las películas. Hoy eso no sucede. ¿ No hay salas? ¿ no hay para las películas nacionales? ¿ es necesario abrir salas nuevas? ¿por qué el interior no existe más para nuestras películas? Es necesario que el estreno en el interior sea simultaneo con el lanzamiento en Capital para que que la inversión en el lanzamiento pueda ser aprovechada. Podria plantearse en conjunto con Acción Federal un lanzamiento en el interior generando un evento alrededor de la películas con presencia de actores , funcionarios, directores y acciones de marketing ( dado que ello redunda en la asistencia de espectadores a la sala)

7. Valor de la entrada : Que el valor de la entrada de las películas nacionales este subsidiado, a través del fondo que resulte del impuesto a las películas extranjeras. Creemos conveniente que alcance el 50% del valor de la boletería de la sala. Así también sugerimos que la entrada de películas nacionales a jubilados, docentes y estudiantes, este subsidiada a un precio especial no solo en los espacios INCAA sino en todas las salas del país para las películas nacionales (parte del éxito del cine Gaumont es el valor popular de la entrada). Una de las posibles iniciativas sería promover el DIA DEL CINE con cierta periodicidad, en el cual puedan verse varias películas con un precio promocional: eso cumpliría dos funciones, sumar espectadores y generar una “movida publicitaria” alrededor de las películas.

8. Fiscalización : Que la fiscalización sea transparente con inspecciones realizadas en forma mensual. Que ante el incumplimiento de la cuota de pantalla o la media de exhibición se proceda a clausurar la sala por un período igual al que cometió la infracción. Que de cada inspección se emita un certificado habilitante a la sala para su funcionamiento. Que exista un mecanismo para denuncias directas y respuesta rápida y efectiva.Proponemos construir un mecanismo de fiscalización conjunto entre el Incaa y las Entidades para fiscalizar la promoción de las películas tanto dentro de las salas ( en la exhibición de los materiales de propaganda, gacetillas de difusión, etc) como en la emisión de tickets. Los responsables de las películas- productores y directores- queremos formar parte del control de la fiscalización de la exhibición ya que somos una de las partes más afectadas ante su incumplimiento

9. Creación de un Programa de Difusión y Debate del cine nacional en las instituciones educativas primarias y secundarias serio y sostenido en el tiempo. En donde el INCAA lleve a las escuelas públicas, primarias, secundarias y universitarias como así también a jubilados, y otras entidades que dependan del gobierno nacional y regional a ver cine argentino a las salas de cine. Que se efectivize de haberlo los convenios existentes y articule la realización de nuevos convenios con los distintos organismos Proponemos la creación de un cronograma rotativo de distintos organismos que asistan a estrenos nacionales en su primera semana de exhibición a distintas salas comerciales y que este actúe en forma de subsidio para la producción y también para el exhibidor que programa cine nacional mediante la compra de funciones por parte del INCAA. Creemos que esto, además de ser un incentivo tanto para exhibidor como para el productor, puede contribuir a la formación del tan preciado “boca a boca” ya casi inexistente por la fugaz permanencia de nuestras películas en las salas.

10. Rol de Accion Federal : Proponemos que se trabaje un acuerdo entre INCAA-SECRETARIA DE CULTURA y EDUCACION monitoreado por la Gerencia de Acción Federal para fomentar en todo el territorio nacional el estudio del Lenguaje Audiovisual como materia dentro de la curricula educativa. Este trabajo conjunto permitiría trabajar tres áreas: difusión de nuestras películas, educación / formación de espectadores, y exhibición regional.

11. Apertura de nuevas salas destinadas al cine nacional A través de la creación de nuevos Espacios INCAA con criterio federal, pero también incentivando la apertura y habilitación de salas privadas con una línea de subsidios y estímulos. Creemos que hace falta crear y recuperar nuevas salas para el cine argentino que constituyan espacios cómodos , accesibles, modernos y , sobretodo, con calidad de proyección de imagen y sonido óptimos. En las circunstancias actuales y pensando en perspectiva hacia el futuro, la exhibición del cine en salas se podrá sostener si genera en el espectador un deseo de participar de un espectáculo que no puede reproducir en casa. Por eso, más allá de que hay que festejar e incentivar la existencia de salas pequeñas , se hace necesaria también la existencia de salas medianas y bien equipadas para el cine argentino. Asimismo, reclamamos la evaluación de resultados entre costo y asistencia de los espacios INCAA existentes, con miras a repetir el éxito similar con el que hoy cuenta el Espacio INCAA Km. 0.

12 . Defensa de la sala ATLAS SANTA FE y ATLAS RECOLETA: Proponemos como medida emblemática la recuperación de la sala Atlas Santa Fe para el cine argentino, Por su ubicación, historia, capacidad de espectadores, arquitectura y valor patrimonial no deberíamos permitir que ese espacio tan preciado para nuestra cultura desaparezca. Lo mismo con el Atlas Recoleta
9.1 Sala Gaumont: en el mismo sentido, destacamos que ya que se paga un alquiler por la sala Gaumont, el mismo sistema debería implementarse en otras salas para exhibir nuestro cine.
10. Digitalizacion de salas: Manifestamos nuestra preocupación con respecto a la digitalización de las salas, ya que la digitalización sin un estudio técnico de los formatos puede afectar la conservación de nuestras películas y por ende la memoria audiovisual . Las tecnologías digitales quedan obsoletas con rapidez y los formatos digitales no garantizan su conservación y reproducción en el tiempo, con lo cual los masters de las películas podrían quedar inutilizados si sólo se archivan en formatos digitales. Asimismo promovemos la iniciativa que cuando se digitalizen las salas con ayudas estatales se las obligue también a proyectar cine argentino y que una de las condiciones para las entregas de estos beneficios sea la exhibición de, al menos, 50% de cine argentino
11. Un programa de apoyo especial y protección para aquellas películas nacionales que hayan participado en festivales internacionales, en la competencia internacional del Festival de Mar del Plata y la competencia internacional del BAFICI.Sabemos que esta división puede parecer arbitraria, pero no encontramos otra más imparcial y consideramos injusto que las pocas películas nacionales que, con tanto esfuerzo, dialogan y nos representan en el mundo encuentren apoyo al momento de viajar pero se encuentren totalmente desprotegidos al momento de exhibirse, privando a los espectadores locales de ver el cine que nos representa en el mundo. Es que apelamos a los criterios establecidos en el "Anexo I de la Resolución Nº 1798/07", para solicitar la ayuda al lanzamiento de dichas películas, de acuerdo a las categorías de festivales 1, 2 y 3 y de acuerdo a las secciones competitiva oficial, competitiva no oficial y no competitiva que allí se establecen. Asimismo pedimos que se incluya al Bafici y al Festival de Mar del Plata en la primera categoría para sus secciones competitivas internacionales y en categoría 3 para la competencias argentinas.Para las que hayan participado de la competencia oficial en un festival de categoria 1:Garantizar una salida de hasta 10 copias (a decisión del productor) en los circuitos que poseen mayor cantidad de espectadores para el cine nacional: Abasto, Palermo, Caballito, Belgrano, Recoleta, Centro, Córdoba, Rosario, Mendoza y La Plata. Asegurando la simultaneidad en el interior del país para hacer efectiva la prensa y publicidad realizada. Para las que hayan participado de una competencia no oficial en un festival de categoria 1:Garantizar una salida de hasta 8 copias (a decisión del productor) en los circuitos que poseen mayor cantidad de espectadores para el cine nacional (ya mencionados) Asegurando la simultaneidad en el interior del país para hacer efectiva la prensa y publicidad realizada. Para las que hayan participado de una sección no competitiva en un festival de categoria 1:Garantizar una salida de hasta 5 copias (a decisión del productor) en los circuitos que poseen mayor cantidad de espectadores para el cine nacional (ya mencionados).Para las que hayan participado de una competencia oficial en un festival de categoria 2:Garantizar una salida de hasta 8 copias (a decisión del productor) en los circuitos que poseen mayor cantidad de espectadores para el cine nacional (ya mencionados). Asegurando la simultaneidad en el interior del país para hacer efectiva la prensa y publicidad realizada.Para las que hayan participado de una competencia no oficial en un festival de categoria 2:Garantizar una salida de hasta 5 copias (a decisión del productor) en los circuitos que poseen mayor cantidad de espectadores para el cine nacional (ya mencionados).Para las que hayan participado de una sección no competitiva en un festival de categoria 2:Garantizar una salida de hasta 3 copias (a decisión del productor) en los circuitos que poseen mayor cantidad de espectadores para el cine nacional (ya mencionados).Para las que hayan participado de una competencia oficial en un festival de categoria 3:Garantizar una salida de hasta 5 copias (a decisión del productor) en los circuitos que poseen mayor cantidad de espectadores para el cine nacional (ya mencionados).Para las que hayan participado de una competencia no oficial en un festival de categoria 3:Garantizar una salida de hasta 3 copias (a decisión del productor) en los circuitos que poseen mayor cantidad de espectadores para el cine nacional (ya mencionados)Para las que hayan participado de una sección no competitiva en un festival de categoria 3:Garantizar una salida de hasta 1 copias (a decisión del productor) en los circuitos que poseen mayor cantidad de espectadores para el cine nacional (ya mencionados)

EL PRESENTE DOCUMENTO ES UNA PROPUESTA DE TRABAJO Y PROFUNDIZACION SOBRE LA PROBLEMATICA DE LA EXHIBICION A LA QUE ESPERAMOS QUE SE ADHIERAN TODOS LOS SECTORES DE NUESTRA INDUSTRIA, INCLUYENDO NATURALMENTE AL INCAA.DEFENDER LA EXHIBCION DE NUESTRO CINE ES DEFENDER LOS FONDOS PUBLICOS QUE SOSTIENEN A LA INDUSTRIA CINEMATOGRAFICA NACIONAL

CABA , 02 noviembre de 2011
FIRMADO
ASOCIACION ARGENTINA DIRECTORES CINEMATOGRAFICOS (AADC)
DIRECTORES ARGENTINOS CINEMATOGRAFICOS ( DAC)
DIRECTORES INDEPENDIENTES DE CINE (DIC)
PROYECTO CINE INDEPENDIENTE (PCI)

sábado, noviembre 19

NOTA DE PÁGINA/12 SOBRE EL CICLO DEL PCI

EL CICLO “CINE ARGENTINO AL CINE”, EN LA SALA COSMOS-UBA
La distribución y la exhibición en la mira
Por Ezequiel Boetti

Cincuenta y cuatro directores. Veintiséis largometrajes. Seis cortos. Un problema nodal. Con la idea de concientizar al público y a las autoridades sobre las dificultades con que se topan jueves tras jueves las películas nacionales para llegar al circuito comercial, la Asociación de realizadores Proyecto Cine Independiente (PCI) organiza el ciclo “Cine argentino al cine”, que se desarrolla desde ayer en la sala Cosmos-UBA (ver recuadro).
“El tema de la exhibición siempre es una urgencia para el cine argentino. Tenemos un gran apoyo del Estado para producir y nos parece que tiene que haber una intervención para que también se dé en la distribución y exhibición. Es un sistema muy antiguo que hay que modernizar”, diagnostica el actual presidente de la entidad, Pepe Salvia. El director de Cuento chino clasista y combativo y sus colegas Andrés Di Tella, Julián Giulianelli, Anahí Berneri y Tamae Garateguy analizaron ante Página/12 el actual panorama del mercado cinematográfico.
Los guarismos parciales determinan que 2011 será uno de los mejores años para las empresas exhibidoras. Según informó el sitio Cinesargentinos.com, el martes se superaron las 38 millones de entradas vendidas a lo largo de 2010, lo que marca un crecimiento interanual del once por ciento. De seguir esa tendencia, y si la recientemente estrenada Amanecer y la inminente El gato con botas logran insuflarle a la taquilla el oxígeno suficiente, es posible que el total alcance los 42,9 millones de 2004, record absoluto de la era multipantalla.
Sin embargo, el cine nacional mantiene su porción de mercado estanca, en alrededor del diez por ciento de ese total. “Hay que pensar una política cultural para proteger al cine argentino, que actualmente es una de las cinematografías más importantes y respetadas del mundo. Además son nuestras imágenes, es lo que nos representa, y eso hay que cuidarlo y defenderlo más allá de lo comercial”, afirma Garateguy. El contexto conduce al quinteto a una visión generalizada: así como el Estado invierte fuerte en producción, es necesario que haga lo mismo en exhibición y distribución.

–La búsqueda de espacios para el cine nacional es una problema que, desde la Ley de Cine de 1994 en adelante, ha estado muy presente. ¿Hoy es más urgente que antes?
Pepe Salvia: –El problema se va agravando. Es como un círculo vicioso: a medida que el cine norteamericano se afirma, el público se acostumbra a un lenguaje en particular y responde a ese marketing. Mientras tanto nosotros vamos perdiendo progresivamente público y presencia en las salas. Ellos tienen una posición hegemónica en el comercio del cine mundial, pero particularmente en la Argentina ocupan un gran espacio. También es un dumping escandaloso: Piratas del Caribe habrá ganado en este país alrededor de tres millones de dólares y su costó fue treinta veces mayor. Si esa película se hubiera hecho acá, la productora hubiera perdido casi la totalidad del costo, y sin embargo aquí la venden a costo cero. Ellos recuperan la inversión afuera y acá no tienen que cubrir ningún costo salvo el de marketing y publicidad, por lo que pueden gastar tranquilamente un millón de dólares en eso. Nosotros tenemos que competir contra eso, y si no hay una regulación del Estado es imposible que batallemos ahí. Es muy injusto pedir que con nuestras películas compitamos contra eso.

Julián Giulianelli: –Lo que pasa hoy es que el cine nacional no tiene acceso a las salas no porque haya mucha oferta, sino porque hay cuatro películas que acaparan todo. Nuestros trabajos no cuadran en ese criterio y son muy diferentes entre sí, entonces el público no tiene la posibilidad de acceder a ellas.

–Pero además de la cuestión económica, se establece una hegemonía cultural peligrosa.
P. S.: –Totalmente. No es ninguna novedad que el lenguaje estructura el pensamiento, y tener un lenguaje de otra cultura genera un pensamiento diferente al nuestro. Y aquí estamos desatendiendo eso.

Andrés Di Tella: –Sí, también a nivel interno con la cuestión de variedad. Hay un discurso que tiene a cierto tipo de cine como el único válido y que considera que el fin de las películas es el de ser vistas por la mayor cantidad de gente posible. Es muy común escuchar que se diga que “a la gente no le interesa” el cine argentino y que el Estado no debería apoyarlo. Pero es lo mismo que decir que debería financiar solamente a los programas de televisión con rating. Esas películas “no le interesan a la gente” porque directamente no se enteran de que existen y quedan invisibles. Entonces se empobrece la capacidad del cine para imaginar distintos universos. Todo es parte de la riqueza cultural y da la sensación de que por momentos se busca empequeñecer al cine argentino justo cuando alcanzó un punto de expresividad reconocido mundialmente. Aquí se revolucionó la producción en los últimos años, pero la exhibición sigue siendo un gran problema.

–¿Por qué esa “revolución” no alcanzó a la exhibición y distribución?
P. S.: –Es que la hegemonía estadounidense permite que existan leyes de protección al cine local. Para ellos, las películas nacionales son un dique de protección para que no se desarrollen otras cinematografías: en Argentina hay cine argentino y norteamericano, en Colombia están el cine colombiano y el de Hollywood, en Italia se ven películas italianas y estadounidenses. Ellos no tienen problemas con las producciones locales, siempre y cuando no salgan de las fronteras y alteren mercados externos. Pero si los países quieren modificar ese mercado, ahí sí se meten. Por ejemplo, cuando los coreanos establecieron una cuota de pantalla muy favorable para el cine local, Estados Unidos amenazó con no venderle más productos si no la modificaba.

–¿La solución, entonces, está en una intervención estatal más rígida o en la búsqueda de espacios alternativos?
P. S.: –Es una sumatoria de cosas. En ningún lugar del mundo se resolvió la problemática de la exhibición y la distribución, entonces nadie tiene una receta para hacerlo. Lo más inmediato es una cuota de pantalla, una reforma en el sistema de distribución, la consolidación de las salas alternativas, la inclusión del cine en los programas educativos de los colegios. Necesitamos cambiarle la cara al cine argentino, hablar de él como un conjunto y no salir a pelear cada uno por su lado. Todo es reversible con información y marketing. Pero para eso tiene que haber una política en conjunto de todos los actores de la cinematografía, y el único que puede aunar todos esos esfuerzos es el Estado.

A. D. T.: –Un ejemplo muy sencillo, y que me toca de cerca, es el Bafici, que generó una costumbre tal que hoy lleva al público a arrasar con las entradas para ver una determinada película. Y después cuando se estrena no va nadie porque se exhibe en malas condiciones o falla la comunicación. Sería un cambio importante si los espacios Incaa, que me parecen una iniciativa muy buena y que en algunos casos funcionan muy bien, tuvieran mayor publicidad y mejores condiciones técnicas. Eso es algo concreto que podría hacerse con un porcentaje de dinero que, en relación con lo que se gasta en producción, no es mucho.

Anahí Berneri: –En este contexto también es fundamental la educación del espectador. El otro día le contaba a mi hijo de once años que no es fácil conseguir salas para pasar nuestras películas y él me decía que es porque la gente no quiere verlas. Creo que habría que pensar de qué forma mostrar cine argentino a las nuevas generaciones. Esa es una de las batallas que hay que ganar: no sólo son los exhibidores, también hay algo cultural. Hay que cambiarle la idiosincrasia al espectador.

–Los principales espacios para la exhibición de cine independiente argentino reciben el apoyo económico del Estado (Cosmos-UBA o Espacios Incaa) o, en el caso de los privados, de los sectores más rentables del mismo emprendimiento (Malba, Proa o el Centro Cultural de la Cooperación). ¿Es viable la creación de un circuito sin esos apoyos?
P. S.: –Bueno, el cine Gaumont da ganancias. Eso es una muestra de políticas a largo plazo: al principio no funcionaba bien y ahora es el lugar de cine argentino que más espectadores alberga.

A. D. T.: –Si el Estado decide invertir en la producción cinematográfica, el segundo paso es que lo haga para que el cine llegue a la gente. En ese sentido tampoco deben exigírsele cuestiones económicas a una exhibición que tiene fines culturales y de divulgación. Es una inversión que hace el Estado para proteger un bien que tiene ver con la cabeza del pueblo. Puede o no dar ganancias, pero el rédito pasa por otro lado.

A. B.: –Un ejemplo de lo que dice Andrés podría ser el Artecinema, que hace un año lo programa el Incaa y cada día va más gente. Para mí eso sí es algo a largo plazo.

–¿El arancel a las copias de películas extranjeras beneficia al cine argentino?
P. S.: –Es una de las tantas cosas que se deberían hacer para solucionar la problemática, pero no es en sí mismo una solución. Está claro que es mejor que exista a que no, pero no alcanza. Además, a las grandes compañías no las afecta demasiado ya que estrenan sus películas a costo cero y ese impuesto es uno de sus únicos gastos.
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viernes, noviembre 18

NOTA DE LA REVISTA ADN SOBRE EL CICLO DEL PCI

Pantallas para todos
La asociación Proyecto Cine Independiente organiza un ciclo de films con debate para difundir la obra de los directores argentinos y reclamar más espacios de exhibición

http://www.lanacion.com/1424181

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Cincuenta directores argentinos, reconocidos en los festivales locales e internacionales más prestigiosos, formaron tiempo atrás la asociación Proyecto Cine Independiente (PCI) para sumar fuerzas en defensa del cine nacional. Con integrantes como Ana Katz, Lucía Puenzo, Edgardo Cozarinsky, Rodrigo Moreno y Celina Murga, el grupo reclama el cumplimiento de la ley nacional de cine que dispone, entre otras medidas, que la tercera parte de las películas estrenadas sean de producción nacional.

Para llegar al público en forma directa, con el doble objetivo de presentar los cortos y largometrajes que filmaron en los últimos dos años y difundir los graves problemas de exhibición a los que se enfrentan, organizaron una muestra en la sala Cosmos. El ciclo "Cine argentino al cine", que comenzó ayer y se extenderá hasta el 4 de diciembre, reúne veintiséis títulos, entre ellos tres estrenos: Las acacias, de Pablo Giorgelli, reciente ganadora de la Cámara de Oro a la mejor ópera prima en el Festival de Cannes; Pompeya, de Tamae Garateguy, mejor película argentina en el Festival Internacional de Mar del Plata; y El camino del vino, de Nicolás Carreras, que este año fue seleccionada para los festivales de Berlín y San Sebastián. También se verán Los Marziano, de Ana Katz; Hachazos, de Andrés Di Tella; El último verano de la boyita, de Julia Solomonoff, y seis cortometrajes de diversos autores. Antes de cada función, el director y un invitado presentarán el film y después de la proyección habrá una charla abierta con el público.

En el encuentro, el PCI divulgará un documento preparado en conjunto con otras asociaciones de cine. Entre los puntos más importantes se destacan un plan de exhibición federal con la apertura de nuevas salas, un programa de formación para espectadores, el cumplimiento de la cuota de pantalla y medidas de promoción y marketing para informar sobre los estrenos nacionales independientes.

Reunidos por adn en el cine Cosmos, sala del circuito no comercial que estuvo por cerrar por cuestiones económicas y que fue recuperada por la Universidad de Buenos Aires, catorce miembros de la asociación dieron un panorama sobre la situación actual.

Pepe Salvia: -Tengo un cuaderno con anotaciones de nuestras primeras reuniones, donde están enumerados los problemas que teníamos a finales de los años 90, y son muy parecidos a los de ahora. Con el tiempo sumamos experiencia, pero seguimos con dificultades para acceder a las salas comerciales, en especial a las de las grandes cadenas.

Ariel Rotter: -Lo que nos unió desde el inicio es que pertenecemos a una generación que formó parte de un cambio en el modo de producir. Antes, el cine tenía una estructura enorme. Era inconcebible hacer una película entre dos o tres personas. Nosotros, formados la mayoría en escuelas de cine, tuvimos esa posibilidad y demostramos que es factible. Aquellos encuentros iniciales tenían que ver con compartir experiencias y problemas.

Primero fueron reuniones informales, luego formaron una sociedad de hecho, y en 2004 surgió el PCI como asociación formal con presidente (Salvia), vicepresidente (Gabriel Lichtmann), secretarios (Juan Villegas y Daniel Rosenfeld), tesoreros (Rosenfeld y Baltazar Tokman) y vocales (Rotter, María Victoria Menis, Celina Murga, Lucía Puenzo y Diego Lerman).

-¿El problema de la exhibición tiene que ver con el modo de producción independiente?

Salvia: -El cambio en el sistema de producción no se vio reflejado en el sistema de exhibición. Después de tantos años, desde que se promulgó la ley de cine en 1995, todavía no hemos podido lograr un sistema más justo. Hay intereses muy fuertes detrás de todo esto, se manejan millones y millones.

Andrés Di Tella: -Algunos periodistas dicen que la gente no quiere ver nuestras películas. Pero creo que el problema es que ni se entera de que existen. Estamos peleando también por los espacios de publicidad, para que nuestras películas sean visibles. Después, algunas serán más amistosas para el público, otras menos. Pero el cine es un arte y, a veces, en estas discusiones eso se olvida.

María Victoria Menis: -En el cine Gaumont, que es un Espacio Incaa, se da algo interesante: hay títulos que se exhiben durante bastante tiempo, siempre con muy buen público. Mi última película, La cámara oscura, llevó gente durante semanas y semanas. No es que falte público sino que los lugares son pocos y la promoción es escasa.

Rotter: -Hay un tema central. Aunque uno tenga ideas originales y modos especiales de promocionar, las reglas del juego no son equitativas. Estamos en una situación de absoluta desigualdad. Hoy el mercado le torció el brazo a la ley, y los dueños de las salas determinan qué pasan y descartan todo lo otro. Los exhibidores ni siquiera van a ver nuestras películas. No importa lo que haga Di Tella, Lerman o quien sea porque nunca va a llegar a competir con Batman, El Hombre Araña o Happy Feet 44. Por eso, nuestro reclamo principal es que se cumpla la ley. El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, de la mano del gobierno nacional, es quien tiene que hacer que se cumpla.

Lerman: -Las grandes cadenas dicen abiertamente que su negocio es la venta de pochoclo. Entonces, no les interesa ver las películas que ellos consideran que no pueden atraer a ese tipo de público. Es grave porque se está generando una deformación cultural. Pensamos que hay que formar un espectador que entienda el cine no como mero consumo.

Rotter: -Hay intereses muy fuertes. Pero alguien se tiene que plantar para defender una industria que puja por lo suyo. El tema también se relaciona con nuestra identidad cultural: es obligación del Incaa defender la diversidad de miradas, de propuestas. De lo contrario, estamos construyendo un país que ve una imagen ajena.

Gabriel Lichtmann: -Hay que cambiar el discurso de la industria estadounidense, que dice que el cine argentino es algo menor, que no tiene la misma calidad técnica, artística, narrativa y ni siquiera el mismo atractivo para el público. Eso es una mentira. Los integrantes de la asociación tenemos distintas estéticas y muchos, si estuvieran en las mismas condiciones, podrían competir con el cine norteamericano.

Salvia: -Lo importante de este ciclo del PCI es que por primera vez en muchos años nos hemos unido con otros grupos para tratar temas en común y juntar fuerzas. El documento que presentamos en esta muestra es un trabajo en conjunto de las cuatro asociaciones de directores de cine. Queremos construir un espacio de influencia política y cultural como asociación y en conjunto con otros grupos.

-¿Cuáles son las principales propuestas?

Lerman: -Trabajamos en una suerte de decálogo que tiene distintos puntos: desde la formación de espectadores hasta proyecciones en escuelas. Además, medidas muy concretas como reducir el precio de la entrada, crear más salas. Ir contra esa única manera de ver el cine y acceder a las películas.

Salvia: -Creemos que el Estado tiene un rol fundamental. El año pasado se vendieron 34 millones de entradas de cine en el país. Es una invasión cultural importante. Muchas cabezas vieron un solo tipo de películas. La narrativa tiene su carga política.

Lucía Puenzo: -La lógica de la exhibición en el cine es mucho más caníbal que en otras artes. En la literatura, por ejemplo, pueden coexistir en una mesa de una librería un best seller con un libro de una editorial pequeña, que tiene su público. En el cine, si la ley no se cumple, hay desventaja. Es una masacre para una industria cultural importantísima. Los mismos títulos que ganan grandes premios para el cine argentino son masacrados en dos semanas porque se enfrentan con los "tanques" de Hollywood.

-¿Recibieron alguna respuesta oficial a sus reclamos?

Salvia: -Hay un contexto nacional que es bastante propicio para tomar medidas de este tipo; lo hacen en otras industrias que tienen impronta sólo económica, nosotros tenemos además impronta cultural y artística. El Incaa ha intentando tomar medidas, como fijar un arancel para los estrenos. Es el que recibe las presiones de todos lados: las nuestras y las de las grandes cadenas.

Lichtmann: -Del otro lado la respuesta siempre es: el mercado tiene su lógica, el mercado manda y los espectadores quieren ver eso. No es cierto.

Menis: -Mucha gente dice "el cine argentino está fenómeno". Sí, claro. Se ganan muchos premios afuera, desde el Oscar de Campanella hasta la reciente Cámara de Oro en Cannes. Lo que queremos es que la gente pueda ver esas películas y no que lea en los diarios sobre ellas. Hay un canal de televisión, Incaa TV, donde pasan muchos films que no han tenido casi difusión en cine. Yo me encuentro con gente que ve ese canal y no sabía que esos títulos se habían estrenado en el cine. Hay un público. Como había un público cuando se decía que el teatro desaparecía, y gracias, en parte, al teatro independiente argentino, las salas comerciales de Corrientes hoy están siempre llenas. Tenemos que llegar a ese público y para eso debe cumplirse la ley.

Salvia: -Creemos que hay que trabajar en todos los temas: el marketing, la difusión en las escuelas, comprometer a los críticos y medios de comunicación para que hablen del cine desde otro punto de vista. Crear una identidad del cine nacional para que no sean muchas películas dispersas peleando solas sino una cinematografía sólida con una gran producción y una gran diversidad, que se refleje en todas las pantallas posibles.

TRES FILMS POR DIA

El ciclo "Cine argentino al cine" ofrece tres funciones diarias de jueves a domingos, en la sala Cosmos (Av. Corrientes 2046).

La programación completa se puede consultar en la página web

http://pcicine.blogspot.com/ y en Facebook.com/pcicine.

Las entradas cuestan $ 15 y

$ 10 (estudiantes de la UBA y jubilados).